19 de enero de 2009

Speed dates? (30 septiembre 2007)


Hace como 15 días mi amigo Gonzalo me comentó que había leído un artículo sobre las "speed dates". ¿Alguien recuerda un capítulo de Sex on the City, en el que Amanda va a un evento a tener varias "citas rápidas"? En el caso de Amanda, decir la verdad resultaba contraproducente, pues como ser abogada no llamaba la atención, tuvo que inventar que era sobrecargo para que los hombres se interesaran en ella...
Pues bien, después de aquella conversación con Gonzalo y de recordar ese capítulo de Sex on the City, me dí a la tarea de investigar un poco más sobre esto, y encontré que esta modalidad para conocer gente soltera ha tenido muy buena acogida en Estados Unidos, España y Chile, por mencionar sólo algunos.
Aquí en México estos clubs son de reciente creación (un año aproximadamente), y la empresa de más renombre es speed dates club, cuya página de Internet, para quienes estén interesados, es
http://www.speeddatesclub.com/.
Despúes de hacer esa investigación, decidí vivir en carne propia una experiencia similar, así que me inscribí en el club citado, a través de su página de Internet. La inscripción fué fácil y quizá lo único engorroso es la elaboración del perfil, en el que describes a grandes rasgos tu trayectoria académica, laboral, tus intereses y hobbies. A decir de la Directora General de la empresa, con la que tuve oportunidad de platicar el día de ayer, lo anterior se debe a que se pretende que los socios que participan en los eventos, tengan un nivel sociocultural similar, a fin de aumentar las posibilidades de éxito de conocer personas afines.
Una vez que te incribes, empiezas a recibir invitaciones de los eventos a los cuales se te sugiere asistir, dependiendo de tu rango de edad. En micaso, recibí dos invitaciones y el día de ayer, por fin, decidí lanzarme a la aventura.
La cita fue en un lugar de la Condesa, el "Saints". Reconozco que estuve a nada de largarme de ahí porque mi mente y mi montón de prejuicios derivados de la macabra educación mexicana, me decían que tampoco era para tanto, que sí tenía amigos con quienes salir (ja... que forma de engañarse cuando uno no tiene algún amigo soltero a quien hablarle para que te acompañe a una fiesta aburrida o la boda de una de tus amigas). Sin embargo, me armé de valor y entré al lugar. Lo primero que pensé fue: "Lo bueno es que la gente que te recibe es buena onda y que todos tienen cara de what", así que me relajé y me dispuse a disfrutar.
El evento dió inicio a las 6.45 de la tarde. Cada una de las chicas y chicos tomamos nuestro lugar en la mesa cuyo número correspondía al que estaba en nuestro gafete, de manera que se formaron unas 11 parejas. A partir de ahí teníamos 7 minutos para charlar, al término de los cuales sonaba una campana y los chicos tenían que cambiarse de lugar (una fortuna, porque mi pensamiento me decía que posiblemente si yo hubiera sido la que hubiera tenido que moverse, quizá hubiera tropezado, tirado mi copa, olvidado algo en la mesa anterior o hecho algún oso).
La ronda estuvo más o menos así: primer sujeto, simpático, administrador de empresas, tranquilo, nada antrero (eso lo dijo él ok?) y de buen ver en general sin ser un cuero, así que lo anoté en mi lista. Los cuatro que le siguieron, de entrada no me gustaron aunque no eran feos, no hubo como el click, no hubo nada para ser sincera, y aunque si platicábamos, ambos deseábamos que el tiempo volara para que la campanita sonara de nuevo. A estos les siguieron un par de amigos (lo supuse porque llegaron juntos y después me lo comentaron) ambos atractivos y agradables. Uno más tímido que el otro y de profesiones ingeniero y arquitecto respectivamente (un comentario al margen... ¿que pasa con los ingenieros? ¡más de la mitad de estos chicos son ingenieros y la otra mitad son los amigos de mi hermana sin pareja!). A estos dos también los anoté, total, yo voy en busca de amigos y que mejor si entre ellos se llevan bien. Después vinieron un médico bariatra que me dijo que me iba a anotar y que esperaba que yo lo anotara... así lo hice pensando que si quizá me vio gorda pues de algo podría servir no?, luego otro ingeniero que resultó conocer a muchos abogados que yo conozco (upppssss, que oso) y finalmente un par de tipos que de plano creo que se equivocaron de evento o antro porque no tenían nada que ver con los demás (que cada quien entienda lo que quiera, pero sé que las mujeres entenderán a qué me refiero).
Para cuando llegó el último tipín, evidemente el hielo ya se había roto entre todos puesto que a la mitad del evento hubo un break de 10 minutos que nos permitió conocernos un poquito más y en su caso, hacer las adecuaciones correspondientes a la lista (tachar, agregar y demás), así como tomar nuestra bebida de cortesía (a elegir entre ron, tequila, refrescos, narajandas y limonadas).
Cabe destacar que además durante todo el evento se desarrolla un juego en que los hombres tienen llaves y las mujeres candados, así que aquellos que coincidían, se anotaban en unos papelitos para entrar a una rifa de cortesías (eventos speed dates gratis), y de un viaje a las Brisas en Acapulco (yo me saqué una cortesía, aunque en realidad quería el viaje!!!)
Finalmente, y una vez que termina la ronda, se lleva a cabo la rifa y se dan bocadillos (unas tapitas súper ricas), que te permiten seguir conviviendo una media hora más.
En general, existen varias oportunidades de acercarse a quien uno quiere, hombres y mujeres, y de darse cuenta que, para fortuna de nuestra salud mental y emocional, hay mucha gente soltera con la cuál se puede hacer amistad y cuyas circunstancias son similares a las nuestras (todos nuestros amigos y amigas están casados o comprometidos, trabajamos largas jornadas, y el resto del tiempo lo dedicamos al club, al fútbol, a la familia o simplemente a existir. Resultado: a veces no tenemos con quien ir a la boda, graduación o simplemente a echar unos drinks y tener una buena plática).
Puede suceder que no encuentres a nadie con quien hacer click. Ojo, hacer click significa que te cayó bien la persona, pero para nada que lo ves como un prospecto de galán, pues si bien pueden darse relaciones sentimentales, lo cierto es que la mentalidad debe ser más abierta y no limitarse solamente a buscar pareja. No obstante ello, lo que si puedo garantizar son tres horas divertidas y originales, así que ¡anímense!. Yo por lo pronto haré uso de mi cortesía y pensaré seriamente en integrarme al staff al que me invitaron a ser parte... total, si puedes asistir a varios eventos y además recibir dinero por conocer gente y hablar pues... ¡que mejor! ¿no?

0 comentarios: