30 de abril de 2009

Chuy, ¿un galán imposible?

4 comentarios


En estos días de bonito asueto vespertino (que por cierto ya me tienen un poco cansada -¡y eso que no hago nada!- y fastidiada), he tenido oportunidad de contactar a diversas personas. Entre ellas al buen Chuy.

Este chico y yo nos conocimos hace como dos años y medio, casi cuando MANM y yo acababamos de terminar. Resultaba que Chuy era el mejor amigo del novio de una amiga y a ella se le hizo buena idea mandarle mis datos para que estuvieramos en contacto. A la semana nos conocimos en persona. Recuerdo perfectamente que de Chuy me sorprendieron tres cosas: su voz súper sexy y varonil, su loción (olía maravillosamente bien), y su caballerosidad. En esa ocasión fuimos a cenar a "Frutos prohibidos" y después a tomar una copa a "La Bodega". Quien diría que ambos lugares que en ese momento eran completamente desconocidos para mí, actualmente los visito con cierta frecuencia, y sí, reconozco que me recuerdan a la persona que me llevó ahí por primera vez. Recuerdo que Chuy y yo hablamos de muchísimas cosas, pero invariablemente tuvimos que tocar nuestra última relación, y sí, ambos traíamos unas cargas un poco pesadas. Aún así quedamos en volver a salir.

Sin embargo, algo pasó que tuvo que transcurrir un año antes de que nos volviéramos a ver. No recuerdo si la carga de trabajo de ambos nos impidió coincidir, si en algún momento le cancele una cita... no lo sé.

El caso es que nos vimos por segunda vez hace año y medio. Chuy había cambiado. Había empezado a correr y estaba bajando de peso. Estaba -miento, aún está- bastante galán. Yo acababa de regresar de pasar un mes en Cuba con mi adorado galán cubano, y todavía estaba entusiasmada con la idea de que Leandro y yo lograramos estabilizarnos. La emoción me duró un par de meses, sin embargo, lamentablemente coincidió con el segundo encuentro entre Chuy y yo. En esa ocasión fuimos al cine. No me acuerdo que película vimos, pero si recuerdo que nos tomábamos de la mano, y eso me hacía sentir segura y protegida. Sin embargo, enamorada como estaba de Leandro, Chuy y yo decidimos solamente ser amigos.

No nos hemos vuelto a ver desde entonces. En alguna ocasión me lo encontré en el messenger (casi odio la tecnología porque despersonaliza las relaciones), luego hablamos por teléfono y quedamos de vernos ese fin de semana. Si no mal recuerdo quedamos de salir a Cuernavaca o algo así, pero a la hora de la hora yo cancelé. Volvimos a hablar un par de veces más y luego nada... sé que él salió con alguien el año pasado y bueno, ¿yo que puedo decir?, todos recordamos mi fracaso con MACG.

Este lunes coincidimos en el messenger y estuvimos platicando. Se nos da muy bien el coqueteo cibernético y creo que sería increíble vernos, pero algo pasa que no hemos logrado coincidir. A veces creo que estamos tan inmersos en nuestras cosas que nos olvidamos de nuestra existencia mutua hasta que nos volvemos a encontrar en línea (lo cual quizá demuestre una emoción meramente pasajera).

Generalmente cuando conversamos por ese medio tan impersonal, Chuy me pregunta si ya estoy lista para una relación "en serio". Últimamente ese cuestionamiento ha estado rondando en mi cabeza. Estoy convencida de que la respuesta es sí, sí estoy preparada para una relación en serio, donde haya respeto, independencia y comunicación.

No sé si Chuy sería el indicado para intentar algo así. Lo que si sé es que tengo muchísimas ganas de volver a verlo y de sentirme segura de nuevo. Ignoro lo que pase con el tiempo, e incluso si volvamos a encontrarnos. Sin embargo, debo reconocer que ésta nueva aparición de Chuy ha logrado que yo misma reconozca que estoy lista para tener una pareja, y supongo que en estos momentos de crisis, eso es algo sumamente valioso.

25 de abril de 2009

Operación histeria colectiva... todo un éxito!

3 comentarios


Esta es la segunda vez que pienso que es el fin del mundo, ese tan anunciado por el Apocalipsis y Nostradamus.

La primera vez tuve esa impresión cuando nos iban a dejar sin agua tres días. Yo por supuesto empecé a concebir una vida sin agua, la cual suponía que duraría solamente una semana (me refiero a la vida, no a la carencia del líquido vital). Empecé a tomar mis previsiones, llené muchas cubetas y hasta compré dos tambos para salir airosa de esa crisis. Lo que finalmente pasó es que el agua nunca se terminó, por lo menos en mi edificio y me quedé con todas mis provisiones completitas (que no cunda el pánico, el agua fue debidamente utilizada). Sin embargo, quizá por influencia de un artículo que leí en una de mis revistas favoritas (Chilango), imaginar una vida sin agua me hizo caer en pánico, ¡nada más imagínense la sed y la inmundicia!.

El día de ayer tuve mi segundo ataque. Por la mañana empezaron a correr rumores sobre la influenza en el Distrito Federal. En principio, como casi siempre ocurre, no parecía que las cosas estuvieran tan graves, pero para las 4 de la tarde, en mi oficina ya se había circulado un comunicado prohibiendo reuniones de cualquier tipo, la entrada de personas ajenas al edificio, cerrando el comedor y proponiendo medidas de seguridad. La teoría en mi oficina es que podemos seguir conviviendo los que trabajamos ahí, en razón de que más de la mitad de los empleados están vacunados contra la influenza, y eso genera una especie de "protección colectiva" (no es choro, de verdad eso dijeron).

No conformes con eso, mis amigos cancelaron un evento social (entiéndase comida amistosa) que se llevaría a cabo el día de hoy, y en mi caso me sugierieron que ni a los rosarios ni misas de mi tío fuera, y en su caso, si decidía ir, comprara a la brevedad un tapabocas.

Por supuesto que con tanto estrés salí volada para mi casita, dispuesta a encerrarme a piedra y lodo, y poner un gran letrero en la puerta que dijera "¡Vete de aquí influenza maligna!". Así que llegué, pedí mi super por internet y logré que en una farmacia me mandaran varios cubrebocas. Afortunadamente en la escuela ya nos habían cancelado las clases, situación que me hizo inmensamente feliz (últimamente reconozco que la escuela me choca).

Ya más entrada la noche, los comentarios en facebook resultaban hasta risibles, mientras que las noticias pasaban de ser alentadoras, a francamente alarmistas (¿no es acaso señal de alerta que la OMS diga que estamos en estado de emergencia? ¡gulp!).

El caso es que yo no he salido para nada y sigo aquí encerrada... esperando a que den las 4 de la tarde para disfrazarme de enfermera o posiblemente de astronauta, y llevar a mi mamá a misa. Todo esto no ha sido tan malo. Aparte de no ir a la escuela, ahora resulta que en la ociosidad de los demás, me he vuelto popular y he recibido llamadas e invitaciones de sujetos inesperados.

Lástima que este fin no podamos salir porque parece que todos los eventos se han cancelado, y si no fue así, no te permiten la entrada si andas moquiento (justo así como yo me encuentro).

Mis amigos que están afuera comprando provisiones para esta nueva crisis, me informan que la ciudad está completamente vacía y como muerta, no hay tráfico, así que casi casi podríamos aprovechar para salir de este lugar contaminado e irnos como mínimo a Acapulco, donde no hay brotes de infección.

Con todo, la verdad es que me he cansado un poco del pánico colectivo y empiezo a relajarme. Creo que es un buen momento para estar conmigo misma, consentirme, ver muchas películas y si me da tiempo, estudiar (jejeje). Solamente en el ambiente me queda una cuestión con la que contribuyó una buena amiga: "ps... nada más nos falta el chupacabras ¿no?"

18 de abril de 2009

El día que RMM perdió la razón...

4 comentarios

Sé que no es el momento, pero a efectos de desahogarme y limpiar mi mente y corazón de tanta basura, he querido compartir con ustedes la última aparición de RMM.

Resulta que el día que falleció mi tío puse en mi messenger algo así como "Descansa en paz tío Rafita" y RMM, cuyo nombre verdadero es Rafael, me mandó un mensaje diciendo lo siguiente "Muerto yo? toco madera! ah! por cierto, se te olvidó darme de baja del messenger (es correcto, según yo lo borré, pero no lo bloqueé, así que él seguía viéndome en línea). Amor y paz".

¿Que clase de droga tomó este sujeto caray? Ya sé que fumaba mariguana para tener relaciones con su mujer (que barbaridad, lo confieso, definitivamente caí bajísimo con este tipo), pero ¿de plano escribir esas tonterías?

Como es de suponerse, el comentario tan poco acertado de su parte, me hizo sentir profundamente indignada. Número 1, RMM se siente español y supongo que pensó que eso de "tío" era para él. Número 2, el sujeto creyó que le estaba deseando la muerte o algo similar.

El día de hoy que llegué a mi departamento, resultó que RMM vino a dejar las llaves que algún día le dí (ya sé que todos me dirán: ¿Pero porque hiciste eso? y la verdad, no sabría ni como justificar mi idiotez, lo bueno es que todo se terminó, así que no cunda el pánico), llaves que por supuesto ya no sirven, dado que por un lado, hace una semana se me descompuso la chapa y tuve que cambiarla, y por el otro, ya había dado instrucciones de que no le permitieran la entrada.

El problema es que definitivamente RMM se equivocó conmigo y sí, debo reconocer que sigo molesta, más conmigo que con él, por haberme "enamorado" de un sujeto que tiene delirio de persecución (ojo muchacho, ¡el mundo no gira a tu alrededor!), y una pobrísima autoestima. Una persona que con sus últimas apariciones me ha demostrado que tomé la mejor decisión al alejarme de él, de sus inseguridades y problemas, que yo ya empezaba a asumir como propios.

A todo esto, la verdad es que una vez más, debo agradecerle a la vida el haberme permitido darme cuenta a tiempo de que evidentemente yo estaba metiendo la pata hasta el fondo con RMM. Sobre todo debo agradecer la fuerza repentina que tuve para alejarme de él.

Obviamente RMM ya fue debidamente bloqueado y borrado del messenger, y con toda seguridad este será el último post en el que hable de él. Mi querido Rafael... te devuelvo toda tu basura, porque definitivamente ¡yo no la quiero!

17 de abril de 2009

Para los que han perdido un ser querido...

3 comentarios


Como algunos saben, esta semana falleció mi tío Rafita, quien a raíz de que papito se fué al Cielo, de alguna u otra forma ocupaba ese lugar paterno que siempre nos hace falta. Han sido días tristes, pero al mismo tiempo, una vez más he dado gracias a Dios por mi maravillosa familia muégano, porque en las buenas y en las malas, siempre estamos juntos, y eso es algo que me hace sentir inmenso amor hacia cada uno de los miembros que la integran.

No quiero ahondar mucho en el tema, simplemente quiero compartir con todos ustedes un hermoso pensamiento que alguien me regalo y que me ha dado muchísima paz:

PIENSA EN MÍ
Si tú me amas, no llores más por mí.
Si conocieras el misterio insondable del cielo donde me encuentro!
Si pudieras ver y sentir lo que yo siento y veo en estos horizontes sin fin, y esta Luz que todo alcanza y penetra, tú jamás llorarías por mí.
Estoy ahora absorto por el encanto de Dios y por sus expresiones de infinita belleza.
En confrontación con esta nueva vida, las cosas del pasado son pequeñas e insignificantes.
Conservo aún todo mi afecto por tí y una ternura que jamás pude en verdad revelarte.
Nos quisimos entrañablemente en vida, pues todo era entonces muy fugaz y limitado.
Vivo en la serena expectativa de tu llegada un día... entre nosotros.
Piensa en mí en tus luchas diarias.
Piensa en esta maravillosa morada donde no existe la muerte y donde estoy junto a la Fuente inagotable de la alegría y el amor.
Si verdaderamente me amas, no llores por mí,
¡YO ESTOY EN PAZ!

Creo que las personas que se han ido nos han dejado grandes enseñanzas, grandes regalos de vida. Ahora estoy convencida de que diariamente debemos sonreír y hacer algo por los demás, por muy sencillo que sea, en nombre de esas personas. Estoy segura que desde donde estén, estarán felices sabiendo que los recordamos con infinito amor y ponemos en práctica su buen ejemplo. Papito y tío Rafita: ¡los voy a amar siempre!

13 de abril de 2009

La "táctica 14"

4 comentarios


Estando en la oficina después de una agotadora reunión, la plática se torno bastante masculina (recordemos que en mi área soy la única mujer), cuando de repente mi amigo Six me preguntó: "Gina, ¿a tí te han aplicado la táctica 14?". "Ah, caray", pensé, "si se trata de una llave de lucha libre o de una nueva posición sexual, sinceramente me declaro incompetente".

Dada mi cara de what, Six se puso a explicarme lo siguiente:

La táctica 14 la aplican los hombres cuando una chava se hace muchísimo del rogar. Así, una vez que ellos ya hicieron hasta lo imposible para que la mujer en cuestión les haga caso, sin aparentemente lograrlo, de repente empiezan a ignorarla. ¿Qué es lo que sucede entonces? Resulta que si la dama se siente atraída por el caballero, y ya se acostumbró a los halagos, a las llamadas y sí, porque no decirlo, a que le rueguen un poco, la actitud indiferente del sujeto definitivamente la desconcierta, y entonces esa mujer atolondrada hace lo que todas alguna vez hemos prometido que nunca haremos: buscar al susodicho, porque ¿como es posible que de un día a otro le deje de hacer caso? ¿que sucedió en el camino, si todo iba taaaaaaan bien?. Palabras más, palabras menos, mi amigo Six terminó su explicación diciendo "Y entonces cuando ustedes nos empiezan a buscar pensamos 'ya la tengo donde quería'. Es una forma de quitarles el poder."

Frente a la explicación de la "táctica 14" y mi cara de "malditos hombres", Six tuvo que aclararme que los papeles pueden irse cambiando una y otra vez, pero que las relaciones que trascienden son más equilibradas, ya que en ellas no se tiene que llegar a la aplicación de la dichosa táctica.

Así que digamos que hoy he completado mi conocimiento con lo siguiente: es correcto chicas, si le interesamos a un hombre evidentemente intentará acercarse, así que de entrada, no se vale ir por el mundo mendigando amor, ok?. Sin embargo, una vez que ya hicieron el approach no se vale ponerse taaaaaan difícil, mucho menos si el sujeto nos interesa (tampoco se vale ponerse hasta las chanclas, pero esa es otra historia). Debemos buscar un equilibrio de manera tal que exista el tan famoso "estira-afloja", sin olvidar que como me dijo mi amigo, "la cuerda siempre se rompe por lo más delgado."

11 de abril de 2009

Un sueño bastante comprometedor...

2 comentarios


No tengo idea que fue... si el jueves ví a la hermana del dichoso sujeto, si ayer que platicaba con una amiga me estuvieron cayendo varios veintes, o el blog que escribió otra muy buena amiga. Me refiero a LGNM, hermano de aquél galán con el que estuve a punto de casarme y al que quise enormemente.

El caso es que ayer por la noche parece que tenía demasiada información en la cabeza porque tuve lo que mi amiga la comunicóloga denomina "sueños románticos" con mi ex cuñado.

No lo niego, LGNM siempre me pareció guapísimo y hasta más auténtico y divertido que su propio hermano. Hace poco nos vimos y definitivamente seguía conservando el mismo charming (ah! y el mismo cuerpo atlético) que hace unos años. Debo reconocer que en esa ocasión yo andaba down por el casado y me puse un tapón de aquellos... sin embargo estuvimos toda la noche juntos (quiero decir en el mismo lugar, no sean mal pensados) y hasta fuimos a desayunar... No cabe duda que sentía la tan famosa química, a tal grado que estuve a nada de plantarle un beso cuando me regresó a mi casa.

Creo que ahora me arrepiento, estimando que su propia hermana me dijo que LGNM si valía la pena, que es muy cariñoso y se entrega completamente. ¡Como no me lo dijo cuando empecé a andar con el otro hermano para que hiciera rápido el cambio!.

Debo decir que la verdad no me conflictúa que LGNM sea hermano de mi ex o algo por el estilo, total, en esta vida se tejen historias de lo más extrañas. Lo que me conflictúa es que una vez que he decidido que es lo que quiero (vaya!!! por fin!!!), es decir, un hombre unos diez años mayor que yo, independiente, de casi cualquier estado civil (casados abstenerse por favor), con o sin hijos, y con más seguridad que yo, no solo LGNM entra en esa categoría, sino hasta mi propio ex con sus bonitas circunstancias actuales!

Ahora resulta que muchos hombres que conocí en el camino son lo que ahora yo quiero y los dejé ir... y lo peor... ¡con el último me puse jarra! Definitivamente es una lástima que LGNM y yo no nos hayamos vuelto a ver, aunque claro... ¡debo agradecerle tan maravilloso sueño!

9 de abril de 2009

Aprendiendo de mi amigo RGL

3 comentarios


Debo reconocer que desde que se fue a Canadá, RGL y yo no nos hemos visto mucho ni hablado tan frecuentemente como lo hacíamos antes.

Hace unos días, en una de esas llamadas esporádicas, le pregunté a RGL como había hecho para lograr todo lo que había querido. Siendo claros, lo que sucede es lo siguiente: desde que conocí a RGL hace quince años, él decía que quería irse a vivir a Canadá, estudiar y trabajar en ese país, y conocer lo que llamaríamos "la chica de sus sueños". Conforme pasaba el tiempo, parecía que el sueño se alejaba porque RGL empezó a trabajar y a involucrarse en otros proyectos aquí en México. Sin embargo, el día esperado llegó y hace seis años que mi amigo vive en Ottawa, justo como el quería. No solo eso, terminó una maestría, conoció una chica encantadora con la que se fue a vivir, ambos tienen trabajos definitivos en Canadá, acaban de comprar una casa y se casarán el año que viene en París. Todo esto era lo que RGL había querido toda su vida y lo consiguió.

Con todos esos antecedentes la pregunta era obligada. RGL me respondió: "Amiga, para conseguir lo que uno desea en todos los aspectos, no debes conformarte con tener algo parecido a lo que deseas. Y sí, debes tomar en cuenta que lograr y tener lo que uno quiere cuesta mucho trabajo, mucho sacrificio y hasta mucho dolor."

Desde entonces, las palabras de mi amigo me han dado vueltas y vueltas en la cabeza, porque definitivamente, creo que tiene razón. Pienso que si uno tiene metas laborales, académicas y personales bien definidas tenemos que luchar para conseguirlas y no conformarnos con menos.

Quizá, debo ser sincera, lo que dijo RGL me afectó más tratándose del tema pareja. Y sí, entendí que debo ser paciente porque aunque el hombre perfecto no existe, el hombre ideal para Gina es completamente terrenal y debe estar por ahí. Entendí que mis últimas relaciones han sido parecidas a lo que quiero, pero carecen de algo, ya sea de compromiso (el casado), estabilidad (el mantenido) o confianza (el CTA). Me dí cuenta que el camino si ha sido tortuoso, con algunas decepciones y muchas lágrimas, pero que no debo conformarme con cualquier persona solamente para no sentirme sola.

Ahora con esta nueva información, me he dado a la tarea de definir cual es mi hombre ideal, porque si uno no tiene la meta bien planteada es imposible alcanzarla. En eso ando, y por el momento, sigo afinando los detalles... nada más espero no tardarme tanto!