El viernes tuve oportunidad de vivir una maravillosa experiencia en la casa hogar "Ejército de Salvación". Resulta que mi amiga Brissa organizó una posada con su familia y me invitó a participar. La verdad es que las fotos lo dicen todo... fue una experiencia inigualable. Los niños de esta casa hogar oscilan entre los dos años ("Manzanita" es la más chiquita) y los quince. Si bien provienen de familias disfuncionales y han sido abandonados, en esta casa se hace lo posible por darles un hogar. Estoy hablando de aproximadamente 100 niños a quienes tuvimos la oportunidad de darles un poco de lo que tenemos, les llevamos una piñatas, hot dogs, aguinaldos y la pasamos muy bien. Solamente quien ha vivido una experiencia así puede decir todo lo que se aprende, la satisfacción que genera y el remolino de pensamientos que sobresaltan.
Personalmente puedo decir que hubo dos hechos que me removieron muchísimas cosas. Resulta que el seis de enero van a llevar a los niños a Six Flags y la directora nos invitó a acompañarlos. Que emoción sentí cuando un niño me dijo: "Si tu vas, ¿me puedo ir contigo?" y otro "Ojalá puedas ir... si no me voy a decepcionar". Pero lo más duro fue cuando Lucero me dijo "¿Sabes? De grande quiero ser como tú". De repente me cayeron muchos "veintes"... ¿como yo? -me pregunté- ¡pero si tengo un montón de problemas!... y ahí reaccioné... en realidad no, no los tengo y si los tengo soy absolutamente responsable de ellos, a diferencia de estos niños que han sido maltratados y abandonados por el sólo hecho de existir. En general los adultos nos quejamos de lo que no tenemos y de lo mal que estamos, que si el dinero, que si el trabajo, que si el tráfico... en cambio estos niños son los más felices con tan solo un poco de lo que uno les da. Ojo... no estoy hablando de que el resto de las cosas no sean importantes, no estoy hablando de mediocridad, sino simplemente de que nos sensibilicemos y seamos agradecidos con la vida, Dios, poder superior o lo que cada quien crea, por lo mucho que tenemos (sí, mucho).
En fin, es una de las mejores experiencias que he vivido y quería compartirla con quienes lean este blog e invitar a todos a que alguna vez realicen alguna actividad de este tipo.
Quiero agradecerte a tí Brisa y a tu maravillosa familia por haberme dado la oportunidad de vivir esta experiencia que me ayudó a darme cuenta de muchísimas cosas... LOS REAMO MUCHO NENA...
Gracias a Betty, Charis y Memo, por haberme acompañado al Mercado de Coyoacán en más de una ocasión y por apoyarme en la elaboración de los aguinaldos... Forman parte también de esta obra social y los bendigo por ello...
Gonzalo, gracias por tu interés y apoyo tan desinteresados, por estar ahí cuando se te necesita y por demostrarme una vez más que tienes un corazón enorme...
Gracias a cada uno de esos niños de la casa hogar, gracias por sus abrazos tan sinceros, por sus sonrisas, por sus acertadas palabras y por enseñarme que "menos es más"... Nos vemos el seis de enero y LES ENTREGO MI CORAZÓN!!!
Personalmente puedo decir que hubo dos hechos que me removieron muchísimas cosas. Resulta que el seis de enero van a llevar a los niños a Six Flags y la directora nos invitó a acompañarlos. Que emoción sentí cuando un niño me dijo: "Si tu vas, ¿me puedo ir contigo?" y otro "Ojalá puedas ir... si no me voy a decepcionar". Pero lo más duro fue cuando Lucero me dijo "¿Sabes? De grande quiero ser como tú". De repente me cayeron muchos "veintes"... ¿como yo? -me pregunté- ¡pero si tengo un montón de problemas!... y ahí reaccioné... en realidad no, no los tengo y si los tengo soy absolutamente responsable de ellos, a diferencia de estos niños que han sido maltratados y abandonados por el sólo hecho de existir. En general los adultos nos quejamos de lo que no tenemos y de lo mal que estamos, que si el dinero, que si el trabajo, que si el tráfico... en cambio estos niños son los más felices con tan solo un poco de lo que uno les da. Ojo... no estoy hablando de que el resto de las cosas no sean importantes, no estoy hablando de mediocridad, sino simplemente de que nos sensibilicemos y seamos agradecidos con la vida, Dios, poder superior o lo que cada quien crea, por lo mucho que tenemos (sí, mucho).
En fin, es una de las mejores experiencias que he vivido y quería compartirla con quienes lean este blog e invitar a todos a que alguna vez realicen alguna actividad de este tipo.
Quiero agradecerte a tí Brisa y a tu maravillosa familia por haberme dado la oportunidad de vivir esta experiencia que me ayudó a darme cuenta de muchísimas cosas... LOS REAMO MUCHO NENA...
Gracias a Betty, Charis y Memo, por haberme acompañado al Mercado de Coyoacán en más de una ocasión y por apoyarme en la elaboración de los aguinaldos... Forman parte también de esta obra social y los bendigo por ello...
Gonzalo, gracias por tu interés y apoyo tan desinteresados, por estar ahí cuando se te necesita y por demostrarme una vez más que tienes un corazón enorme...
Gracias a cada uno de esos niños de la casa hogar, gracias por sus abrazos tan sinceros, por sus sonrisas, por sus acertadas palabras y por enseñarme que "menos es más"... Nos vemos el seis de enero y LES ENTREGO MI CORAZÓN!!!
Publicado por



0 comentarios:
Publicar un comentario