
Para los que me conocen saben que este año no ha sido lo que se dice mi año. Emocionalmente reconozco que tomé algunas decisiones equivocadas de las cuales no me arrepiento, pero que desearía no volver a tomar. He estado saliendo con un sujeto que se pelea con medio mundo, contesta "aló" en el teléfono (lo cual me choca) y con quien no tengo ni tantitas ganas de que me toque o de tocarlo. Digamos que sí, con este tipo definitivamente estoy perdiendo mi tiempo. Creo que había estado con él mientras aparecía alguien que me revolucionara completamente... y sí, ese alguien apareció.
Un día mientras yo compraba souvenirs para una fiesta en el súper, conocí a un chico que me llamó la atención impresionante, y con quien charle unos breves minutos mientras terminaba de pagar mis cosas. A la salida él me pidió mi teléfono y se lo di muy feliz de la vida. Desde entonces no nos hemos vuelto a ver. Un par de veces me marcó al celular y nos dimos nuestros datos para comunicarnos vía messenger (a veces desearía que todo fuera como antes y la comunicación fuera cara a cara o ya de plano por teléfono). No habíamos podido coincidir hasta el día de ayer que por fin pudimos tener una conversación en línea más allá de un "hola, como estás?".
Esa conversación ha sido lo más extraño que me ha pasado en la vida. Era muy evidente que nos estábamos coqueteando hasta que me dijo que era casado. Todo hubiera quedado ahí y yo empecé a platicar de lo más normal pensando algo así como "ni modo, pero no importa, puedo tener un amigo más". Sin embargo, la conversación dio un giro tal (y ahora sí no tengo idea ni como sucedió), que acabó diciéndome que sentía atracción por mí y al parecer eso lo conflictuaba. Yo le dije que quizá había sido que sólo nos habíamos visto una vez y estábamos como impresionados uno con otro, pues yo había sentido lo mismo. Por lo anterior, la solución más lógica sería entonces volvernos a ver para darnos cuenta que era lo que había pasado en realidad, sin embargo no quedamos en nada. La verdad es que ¿cómo podemos quedar en algo frente a circunstancias tan adversas?
Cuando me quedé dormida mi cabeza daba vueltas y vueltas, y sí, soñé con él. Soñé que éramos amantes y que teníamos que escondernos para vernos. Ese sueño me ha dejado francamente shockeada. Cuando desperté estuve analizando la situación y preguntándome si yo jugaría el papel de amante. Algunas de mis amigas me dirían que ese es el papel más cómodo, y no lo dudo, pero también es el menos comprometido. Creo que nada me importaría si el chico fuera divorciado con o sin hijos, o recién separado. Es más creo que no me conflictuaría tanto de saber que su matrimonio va en picada. Pero nada de lo anterior está pasando. Simplemente sentimos una atracción importante y eso es todo... bueno, no, no es todo. Tan no lo es que ambos estamos nerviosos como niños de diez años.
Mi cabeza ha dado tantas vueltas que incluso he llegado a pensar que Dios me está poniendo una prueba. Recordemos que hace ya algunos años, yo sostenía una relación muy importante que terminó porque otra mujer se atravesó en el camino. Recuerdo que sufrí muchísimo, me dolió impresionante. ¿Porqué entonces ahora parece que yo tengo ese papel? Es evidente que si a mi me dolió tanto, no quisiera ni destruir una familia, ni hacer sufrir a otra mujer de la misma forma que yo sufrí.
El caso es que, sinceramente no muy convencida, he decidido que lo más adecuado y sano para todas las partes es quitarme de en medio con todo el dolor de mi corazón (créanme que hasta he llorado por la frustración), porque no sé que pasó pero me enamoré de ese hombre casado... bueno, no lo sé, ni siquiera lo he vuelto a ver... pero sí me enamoré de sus palabras, me enamoré porque me hizo darme cuenta que estaba metida en una relación sin futuro, me enamoré porque fue sincero conmigo, me enamoré porque me di cuenta que los hombres que llaman mi atención existen, me enamoré de esa chispa momentánea que se dio unos segundos.
No sé si él lea esto que escribí, de leerlo no estoy muy segura de que me lo comentaría, tampoco sé que vaya a pasar porque nunca hay que decir "de esta agua no beberé", y quien sabe como se den las cosas con el tiempo, sin embargo, quiero darle las gracias a esa persona por haber revolucionado mi mundo, aunque solo hayan sido unos instantes.
Publicado por



0 comentarios:
Publicar un comentario