
Este blog está dedicado a mi pequeño núcleo familiar: mi mamá y mi hermana... Todo empezó porque hoy convivimos mucho, compartimos fotografías, fuímos a comer y luego de compras. La verdad es que ya tenía un tiempo que no hacíamos algo así. Desde que falleció papá, hace cuatro años y medio, siempre hemos estado unidas en las buenas y en las malas, sin embargo, he de reconocer que mi hermana y yo hemos tomado rumbos diferentes, ambas trabajamos, salimos con nuestros respectivos amigos y no pasamos mucho tiempo juntas. Incluso ignoro si ella platique con mi mamá o no. Yo en ocasiones lo hago si no llego muy tarde, lo cuál es raro también. Pero ¿estar las tres? Sinceramente casi no sucede. Así que quiero aprovechar este momento para expresarles lo que siento por ellas.
Sister... la verdad es que ¡eres tan diferente a mí!, que hasta parece que somos de dos familias distintas, sin embargo, aunque no seas como yo (¡que bueno, porque de lo contrario esta casa sería un desastre!), te super adoro... Nenita, la verdad admiro mucho lo que has hecho en tu vida... en su oportunidad, luchaste por conseguir tu beca a Canadá y pese a las circunstancias adversas ¡lo lograste! Quizá nunca te lo he dicho pero tu ausencia se sintió mucho en casa (aunque reconozco que empecé a utilizar tu recámara como bodega, jajaja), pero lo mejor de todo es que estoy convencida que tu estancia por allá te hizo crecer y madurar muchísimo. Admiro mucho eso... la madurez que demuestras al hablar y al actuar... Te admiro por ser una mujer congruente con lo que dices, piensas y haces. Eso te hace única. Admiro también tu forma de enfrentarte a los problemas de manera tan adulta y responsable. Definitivamente marcas un equilibrio en mi vida. Quiero darte las gracias por estar conmigo en momentos difíciles, por tus palabras de aliento, por tus porras, por sentirte orgullosa de mí... pero especialmente, gracias por ser TÚ, auténtica, única y afortunadamente ¡MI HERMANITA!
Má... no sabes como respeto y admiro tu papel, particularmente el que has jugado desde que papá no está. Estoy convencida de que las cosas pasan por algo y tienen una razón de ser, así que como tú bien dices... ¡te dejaron el paquete! pero nos has sabido sacar adelante y te doy las gracias por ello. Gracias por todas tus enseñanzas, por todos tus consejos y también por los jalones de orejas... Ahora que soy un adulto, los bendigo a tí y a papá porque fuí la más afortunada de que me tocaran como padres... Gracias a ustedes soy lo que soy ahora: una mujer valiosa y de bien. Gracias má por estar siempre ahí, por esperarme en las noches, por tener el remedio adecuado cuando me enfermo, la palabra acertada cuando me entristezco, el consejo sabio cuando estoy confundida... gracias por reír, enojarte y reír conmigo, pero sobre todo, gracias por ser mi amiga. La verdad eres la envidia de muchas de mis amigas que siempre me dicen "¡Tu mamá es buenísima onda!" y estoy consciente de que te das cuenta de mil cosas, de que aunque intente tener secretos, siempre sabes lo que pasa, cuando cometo algún error, cuando estoy emocionada, cuando estoy triste, cuando estoy enamorada o decepcionada... y aún así eres discreta y respetuosa. Gracias también por tu apoyo incondicional, porque aunque a veces no estás de acuerdo en mis decisiones y me lo haces saber, no interfieres en ellas y al contrario, siempre me tiendes la mano. Mami... sé que el camino ha sido largo, a veces tortuoso, pero le doy gracias a Dios porque me permitiste venir a este mundo y recorrerlo contigo. Eres una EXCELENTE MADRE.
Finalmente, quiero terminar diciéndoles a ustedes, mi par de personitas especiales que forman "el núcleo"...
¡GRACIAS POR ESTAR EN MI VIDA!
¡LAS REAMO MUCHÍSIMO!
Sister... la verdad es que ¡eres tan diferente a mí!, que hasta parece que somos de dos familias distintas, sin embargo, aunque no seas como yo (¡que bueno, porque de lo contrario esta casa sería un desastre!), te super adoro... Nenita, la verdad admiro mucho lo que has hecho en tu vida... en su oportunidad, luchaste por conseguir tu beca a Canadá y pese a las circunstancias adversas ¡lo lograste! Quizá nunca te lo he dicho pero tu ausencia se sintió mucho en casa (aunque reconozco que empecé a utilizar tu recámara como bodega, jajaja), pero lo mejor de todo es que estoy convencida que tu estancia por allá te hizo crecer y madurar muchísimo. Admiro mucho eso... la madurez que demuestras al hablar y al actuar... Te admiro por ser una mujer congruente con lo que dices, piensas y haces. Eso te hace única. Admiro también tu forma de enfrentarte a los problemas de manera tan adulta y responsable. Definitivamente marcas un equilibrio en mi vida. Quiero darte las gracias por estar conmigo en momentos difíciles, por tus palabras de aliento, por tus porras, por sentirte orgullosa de mí... pero especialmente, gracias por ser TÚ, auténtica, única y afortunadamente ¡MI HERMANITA!
Má... no sabes como respeto y admiro tu papel, particularmente el que has jugado desde que papá no está. Estoy convencida de que las cosas pasan por algo y tienen una razón de ser, así que como tú bien dices... ¡te dejaron el paquete! pero nos has sabido sacar adelante y te doy las gracias por ello. Gracias por todas tus enseñanzas, por todos tus consejos y también por los jalones de orejas... Ahora que soy un adulto, los bendigo a tí y a papá porque fuí la más afortunada de que me tocaran como padres... Gracias a ustedes soy lo que soy ahora: una mujer valiosa y de bien. Gracias má por estar siempre ahí, por esperarme en las noches, por tener el remedio adecuado cuando me enfermo, la palabra acertada cuando me entristezco, el consejo sabio cuando estoy confundida... gracias por reír, enojarte y reír conmigo, pero sobre todo, gracias por ser mi amiga. La verdad eres la envidia de muchas de mis amigas que siempre me dicen "¡Tu mamá es buenísima onda!" y estoy consciente de que te das cuenta de mil cosas, de que aunque intente tener secretos, siempre sabes lo que pasa, cuando cometo algún error, cuando estoy emocionada, cuando estoy triste, cuando estoy enamorada o decepcionada... y aún así eres discreta y respetuosa. Gracias también por tu apoyo incondicional, porque aunque a veces no estás de acuerdo en mis decisiones y me lo haces saber, no interfieres en ellas y al contrario, siempre me tiendes la mano. Mami... sé que el camino ha sido largo, a veces tortuoso, pero le doy gracias a Dios porque me permitiste venir a este mundo y recorrerlo contigo. Eres una EXCELENTE MADRE.
Finalmente, quiero terminar diciéndoles a ustedes, mi par de personitas especiales que forman "el núcleo"...
¡GRACIAS POR ESTAR EN MI VIDA!
¡LAS REAMO MUCHÍSIMO!
Publicado por



0 comentarios:
Publicar un comentario