19 de enero de 2009

Querido 2008: te regalo algunas cosas (29 diciembre 2008)

1 comentarios


Estamos a punto de concluir el año... este año que yo estimaba sería tan redondo como los números que lo componen. No me equivoqué del todo. En mi trabajo la he pasado bastante bien y he aprendido muchísimo. Anteriormente siempre sentía estar bajo la sombra de alguien, pero por primera vez en mi vida me siento muy segura de mí misma y brillo con luz propia. Por lo que hace a mis amistades, se han retirado aquellas que ya no podían aportar nada, y se han integrado otras que me han dado su apoyo y cariño cuando menos lo esperé. Así, orgullosamente puedo decir que le doy gracias a la vida por cada uno de mis amigos que se han convertido en mis confidentes, protectores, maestros y hermanos. ¡¡¡Vaya que ha sido bueno el año en esos aspectos!!!

Sin embargo, emocionalmente reconozco que no me fue muy bien. Para quienes no lo sepan, creo que es hora de descararme y decir lo que pasó: me enamoré como loca de un sujeto y me fui a vivir con él cuando apenas teníamos dos meses de novios, mismo tiempo que yo tenía viviendo sola. No voy a decir que estuvo mal. Por el contrario, los primeros tres meses fueron encantadores. Con MACG aprendí muchísimas cosas acerca de la convivencia en pareja, la cual sinceramente sí es bastante difícil. Ya saben los que me conocen que a mi me cuesta trabajo dormir, que me choca la tele y que no soporto las camas destendidas. Bueno, pues con todo eso y más tuve que lidiar e intentar llegar a acuerdos. Lamentablemente los últimos meses de la relación fueron bastante malos. Yo me sentía insegura y llena de rencor. Me sentía abusada y manipulada. Me sentía completamente infeliz, así que decidí separarme. Evidentemente era algo que se veía venir y yo ya había tomado mis precauciones, pues desde antes tomaba terapia en parte para tomar esa decisión y en parte para afrontarla. Debo reconocer que el principio no fue fácil, aún recuerdo como llorábamos cuando me fui. Llorábamos pero seguíamos discutiendo, así que era evidente que no podíamos estar juntos. Sé que fui juzgada por lo que pasó y que nadie estaba convencido de que yo me fuera tan rápido a vivir con MACG. También sé que nadie apostaba por esa relación en la que ambas personas éramos tan diferentes, y aunque parezca que ganaron los que apostaron, la realidad es que la mayor ganadora fui yo porque aprendí mucho. Aprendí a ser tolerante y a recapacitar sobre lo que quiero en una pareja. Aprendí a dar sin esperar recibir. Aprendí a convivir y a respetar. Aprendí que no siempre se puede hacer mi voluntad. Maduré y eso es algo que no tiene precio.

Ahora que estoy soltera no niego que a veces me siento sola. Quizá esa soledad fue la que provocó que me enamorara de un hombre que no es libre (es correcto, mi querido hombre casado, al cual le dediqué el blog anterior). Ese hombre que idealicé como el hombre perfecto para mí y que al mismo tiempo sé que no puede darme lo que yo necesito. Pero que no cunda el pánico: RMM y yo no nos hemos vuelto a ver y no sé si volvamos a coincidir algún día. Quizá esos amores platónicos sean mero capricho o juego del destino.

Hablando de amores debo comentar también que MANM (sí, aquel con el que me iba a casar), reapareció este año en mi vida como un dulce recuerdo. Reapareció el día que me encontré a sus hermanas jugando boliche, cuando su hermano y yo coincidimos en el facebook, y cuando me fui a desayunar con sus sobrinas. Reconozco que ese dulce recuerdo me hizo llorar por lo que ha sido y por lo que no fue.

Por todo esto, quiero regalarle al 2008 todo lo malo que he sentido para que se lo lleve al olvido:

"Querido 2008: Te pido que cuando suenen las últimas doce campanadas que te corresponden, tomes todo el rencor que aún siento por MACG y te lo lleves muy lejos para que yo deje de estarlo cargando. Te pido también que te lleves mis lágrimas, aquellas que derramé por la ausencia de MANM, las que lloré por ser infeliz y hacer infeliz a MACG y las que derramé el día que RMM no pudo darme lo que yo necesitaba. Te pido también que te lleves todo el dolor que en ocasiones aún marca mi corazón, así como mis inseguridades y miedos. Gracias por todo lo que me diste mi querido año redondo y gracias por llevarte todo lo que ahora ya no me sirve y ya no necesito".

Ahora sí... ¡bienvenido 2009! Les deseo a todos un año lleno de amor, salud, éxitos y bendiciones.

El día en que me enamoré de un hombre casado (17 noviembre 2008)

0 comentarios



Para los que me conocen saben que este año no ha sido lo que se dice mi año. Emocionalmente reconozco que tomé algunas decisiones equivocadas de las cuales no me arrepiento, pero que desearía no volver a tomar. He estado saliendo con un sujeto que se pelea con medio mundo, contesta "aló" en el teléfono (lo cual me choca) y con quien no tengo ni tantitas ganas de que me toque o de tocarlo. Digamos que sí, con este tipo definitivamente estoy perdiendo mi tiempo. Creo que había estado con él mientras aparecía alguien que me revolucionara completamente... y sí, ese alguien apareció.
Un día mientras yo compraba souvenirs para una fiesta en el súper, conocí a un chico que me llamó la atención impresionante, y con quien charle unos breves minutos mientras terminaba de pagar mis cosas. A la salida él me pidió mi teléfono y se lo di muy feliz de la vida. Desde entonces no nos hemos vuelto a ver. Un par de veces me marcó al celular y nos dimos nuestros datos para comunicarnos vía messenger (a veces desearía que todo fuera como antes y la comunicación fuera cara a cara o ya de plano por teléfono). No habíamos podido coincidir hasta el día de ayer que por fin pudimos tener una conversación en línea más allá de un "hola, como estás?".
Esa conversación ha sido lo más extraño que me ha pasado en la vida. Era muy evidente que nos estábamos coqueteando hasta que me dijo que era casado. Todo hubiera quedado ahí y yo empecé a platicar de lo más normal pensando algo así como "ni modo, pero no importa, puedo tener un amigo más". Sin embargo, la conversación dio un giro tal (y ahora sí no tengo idea ni como sucedió), que acabó diciéndome que sentía atracción por mí y al parecer eso lo conflictuaba. Yo le dije que quizá había sido que sólo nos habíamos visto una vez y estábamos como impresionados uno con otro, pues yo había sentido lo mismo. Por lo anterior, la solución más lógica sería entonces volvernos a ver para darnos cuenta que era lo que había pasado en realidad, sin embargo no quedamos en nada. La verdad es que ¿cómo podemos quedar en algo frente a circunstancias tan adversas?
Cuando me quedé dormida mi cabeza daba vueltas y vueltas, y sí, soñé con él. Soñé que éramos amantes y que teníamos que escondernos para vernos. Ese sueño me ha dejado francamente shockeada. Cuando desperté estuve analizando la situación y preguntándome si yo jugaría el papel de amante. Algunas de mis amigas me dirían que ese es el papel más cómodo, y no lo dudo, pero también es el menos comprometido. Creo que nada me importaría si el chico fuera divorciado con o sin hijos, o recién separado. Es más creo que no me conflictuaría tanto de saber que su matrimonio va en picada. Pero nada de lo anterior está pasando. Simplemente sentimos una atracción importante y eso es todo... bueno, no, no es todo. Tan no lo es que ambos estamos nerviosos como niños de diez años.
Mi cabeza ha dado tantas vueltas que incluso he llegado a pensar que Dios me está poniendo una prueba. Recordemos que hace ya algunos años, yo sostenía una relación muy importante que terminó porque otra mujer se atravesó en el camino. Recuerdo que sufrí muchísimo, me dolió impresionante. ¿Porqué entonces ahora parece que yo tengo ese papel? Es evidente que si a mi me dolió tanto, no quisiera ni destruir una familia, ni hacer sufrir a otra mujer de la misma forma que yo sufrí.
El caso es que, sinceramente no muy convencida, he decidido que lo más adecuado y sano para todas las partes es quitarme de en medio con todo el dolor de mi corazón (créanme que hasta he llorado por la frustración), porque no sé que pasó pero me enamoré de ese hombre casado... bueno, no lo sé, ni siquiera lo he vuelto a ver... pero sí me enamoré de sus palabras, me enamoré porque me hizo darme cuenta que estaba metida en una relación sin futuro, me enamoré porque fue sincero conmigo, me enamoré porque me di cuenta que los hombres que llaman mi atención existen, me enamoré de esa chispa momentánea que se dio unos segundos.
No sé si él lea esto que escribí, de leerlo no estoy muy segura de que me lo comentaría, tampoco sé que vaya a pasar porque nunca hay que decir "de esta agua no beberé", y quien sabe como se den las cosas con el tiempo, sin embargo, quiero darle las gracias a esa persona por haber revolucionado mi mundo, aunque solo hayan sido unos instantes.

¿Qué es ser pareja? (16 noviembre 2008)

0 comentarios


Heme aquí de nuevo... actualizando mi ya tan olvidado blog. Hoy quiero hablar de las relaciones de pareja... sí, lo sé, parece mi tema favorito, pero ¿porque a una mujer soltera como yo no le preocuparía? Finalmente tengo muchas ganas de tener una relación estable y enriquecedora (¡levante la mano quien no quiere eso! jajaja)

La verdad es que todos nos sentimos unas "truchas" cuando se trata de hablar de pareja, sus alegrías y sinsabores. Además vamos predicando por el mundo algo así como "yo quiero una pareja", muchas veces sin saber en realidad cual es el significado de la palabra. Pareja, digamos en sentido coloquial, se refiere a un par de individuos que se unen para formar una familia, pero ¿que características debe tener una pareja? De acuerdo a lo que me han dicho, he leído y aprendido, creo que una pareja más o menos duradera, debería tener las cuatro cualidades siguientes:

1. Permanencia.- Esta característica es indispensable porque se traduce en que ambas personas quieren estar juntas, y definitivamente no existe cuando uno de los dos (recordemos pareja=par=dos) decide que no quiere estar con el otro. Cuando a mí me explicaban este punto, me puse a pensar en que a veces rogamos para seguir manteniendo un vínculo con otra persona que no quiere estar con nosotros (para quienes nunca han rogado, felicidades... yo si lo hice hace unos cuantos años, y sí, es correcto, fue patético). Lo anterior quiere decir que el sentimiento de permanencia debe ser mutuo y correspondido, pero sobre todo, debe ser una decisión completamente libre... y es aquí donde el encanto a veces se rompe porque ¿cuántas parejas no conocemos que permanecen juntas por algún motivo ajeno a su voluntad como lástima, compasión o alguna otra cosa? Definitivamente... ¡eso no es ser pareja!

2.- Aceptación.- Esto significa quererse y amarse uno mismo lo suficiente como para querer y amar al otro. Suena súper cursi pero llevarlo a la práctica es dificilísimo! Veamos, la verdad es que aunque solemos decir que aceptamos al otro tal cual es, no siempre es cierto. Les pongo un ejemplo. Yo decía de mi ex novio lo siguiente: "MACG es encantador, PERO no trabaja, PERO me da miedo cuando se enoja, PERO no le gusta bailar, PERO es súper agresivo", etcétera, etcétera. Todos esos "peros" no son sinónimo de aceptación ni respeto. Si bien algunos detalles o conductas de nuestra pareja no tienen porque gustarnos, lo cierto es que en el momento en que hablamos o simplemente pensamos más en los defectos que en las virtudes, no hay una aceptación. Claro que para aceptar al otro hay que aceptarse primero uno mismo, y eso a veces cuesta trabajo, sobre todo si solemos exigirnos mucho o juzgarnos duramente (aquí valdría la pena recordar que uno de los cuatro acuerdos dice: "trata que tus palabras sean lo más dulces posible" y esto aplica incluso para las cosas que nos decimos a nosotros mismos). Aceptación también es reconocer que hay cosas o detalles que nos molestan de nuestra pareja, pero que podemos tolerar de manera tal que después no estemos haciendo reproches que a la larga perjudican mucho la relación.

3.- Comunicación.-
Yo pensaba que comunicarse era algo así como yo bla bla bla bla bla bla, el otro "ajá", "si", "ok", y viceversa. Definitivamente yo tenía una idea errónea al pensar que comunicarse era hablar, escuchar y luego al revés. ¡Nada más lejos de la realidad! Comunicarse va más allá de eso, pues se refiere a que ambas personas tienen expectativas comunes y uno apoya al otro para alcanzar sus propias metas. Se comunican, es decir, actúan en un mismo sentido porque saben lo que quieren individualmente y a nivel pareja. ¿A poco no les ha tocado conocer parejas que están tan perfectamente conectadas que uno parece saber lo que desea el otro? ¡pues eso es verdadera comunicación!

4.- Sentimientos y resentimientos.- Evidentemente en una pareja debería haber puro amor, sin embargo, lo cierto es que la convivencia diaria no puede ser tan "rosa" y las dificultades que se presentan en la pareja muchas veces nos dejan con un mal sabor de boca que posteriomente se traducen en resentimientos. Así podemos ir acumulando un gran saco de porquería que, seamos sinceros, nos lastima mucho más a nosotros que al otro. Particularmente las mujeres (sí chicas, no nos hagamos), a veces nos hacemos unos rollos mentales que dan miedo, y la verdad es que nuestra pareja, ni en cuenta. Tenemos unas expectativas tan altas en el otro que cuando éstas no se cumplen nos llenamos de rencor, y el otro, ni en cuenta. Aquí entran dos cosas importantisimas, comunicación y perdón. Comunicación para establecer acuerdos claros. Perdón para superar las dificultades. No podemos ser pareja si no perdonamos y olvidamos... lo sé... está difícil olvidar, pero ¿quien quiere estar en una relación llena de reproches por cosas del pasado? Yo no, y supongo que ustedes tampoco.

Pues bien, éstas son las cuatro características que creo que debe tener una pareja... seguro que hay más detalles y si es así me encantaría que lo compartieran conmigo. Reconozco que todo lo que escribí es de todos conocido y que posiblemente sea un poco idealista. Pero no lo sé, creo que a veces recordar estas cosas nos hacen reevaluar nuestras relaciones y estar preparados para recibir con los brazos abiertos a las personas que entren en nuestra vida.

Te vamos a extrañar Mafer! (27 mayo 2008)

0 comentarios


Cuando llegué al IPAB la neta no tenía amigos… no porque yo sea una nefasta o algo así, pero ya saben lo que pasa cuando uno llega a un nuevo trabajo: hay que fijarse con quien se empieza uno a relacionar. Personalmente yo cometí el error de relacionarme con un ser bastante nefastín a quien “cariñosamente” llamo “Boquitas”. Un tipito bastante lambiscón que se veía igual de perdido en el espacio que yo (nota curiosa: él sigue perdido en el espacio, yo logré integrarme).


A mi alrededor también había chicas que a mí se me hacían buena onda y que comían todas juntas como una gran banda que yo creía impenetrable. Con ellas comía también la que denominaremos “la brujita mayor”, una secre de la que tenía las peores referencias. ¡Imagínense!, me habían dicho que por su culpa había renunciado la pe rsona cuyo lugar estaba ahora yo ocupando. En mi mente se formaban imágenes malévolas de cómo la brujita mayor le daba vueltas a su caldero, mientras las otras niñas la acompañaban con cánticos… todo al mismo tiempo que consumían sus alimentos. Ahora si que como dice Facundo… ¡tengo miedo!


Con el paso de los días medio hablaba con mis nuevas compañeritas de oficina, las cuáles, dicho sea de paso, eran bastante corteses con mi persona. Un día le pregunté a la Mafer que siempre andaba como de buenas, sonriendo y desmadreando, sobre su viaje a Europa con Pily y ya medio hicimos la plática.


Posteriormente Crispy me invitó a comer con ellas en la oficina de Sandy y ¡fiu! cual no sería mi sorpresa al darme cuenta que la brujita mayor no era la líder y que las chicas eran súper agradables.


Poco a poco me fui integrando con ellas y sinceramente ahora puedo decir lo que alguna vez escribí en otro blog: que todas son mujeres súper diferentes entre sí pero igualmente maravillosas.


Con Mafo resultó que tenía muchas cosas en común. Por un lado somos las más grandes (hermosas treintañeras por supuesto… ok ok… yo sigo siendo la mayor, pero somos totalmente generacionales) y por el otro, ambas habíamos tenido a bien relacionarnos sentimentalmente con sujetos mayores que nosotras durante periodos largos de tiempo. Platicar sobre nuestras experiencias con los tipos, cuyos nombres para colmo coincidían, me hicieron tenerle especial confianza. Así, Mafer ha sido testigo en este corto periodo de tiempo que llevo en el H. Instituto (8 meses) de todas mis aventuras y desventuras. Sabía perfecto con quien salía, quien era el de las flores y que había pasado con el belga. Se enteró cuando mi novio me empezó a mover el tapete y fue la primera en saber que habíamos decidido vivir juntos. A últimas fechas también se ha soplado mis rollos de adaptación a mi pareja, mis desconciertos y algunas inseguridades.


La Mafo no me da el avión. Por el contrario, creo que ella ha intentado ser lo más objetiva posible con todo lo que le cuento. A veces coincide conmigo, pero en ocasiones también me jala las orejas, e incluso debo reconocerle que ha evitado que yo haga algunas barbaridades (recordemos el capítulo de cuando mi novio se fue a su viaje y yo me enojé por un par de cositas, al punto de quererlo mandar por un tubo).


Mafer también ha sido excelente compañía de reventón. No conozco persona más animosa que ella. Organizamos comidas, salidas a antrear, jugadas de X-Box, lectura de caracoles, fiestas de fin de año, salidas al cine y un chorro de cosas que se nos han ido ocurriendo (by the way… tenemos un viaje pendiente escuincla!). No cabe duda que es la clásica amiga que puedes invitar con tus cuates porque es súper adaptable, o a la que puedes hablarle para salir a desmadrear, pues siempre se le ocurrirá algo para que uno no permanezca “ahuevado” en el hogar.


Definitivamente creo que no hablo solo por mí sino por todas las “chicas y chico IPAB”. Vamos a extrañar a la Mafo ahora que se cambie de área y como dijo Pily, ¡de edificio!


Vamos a extrañar esa costumbre chistosa de llegar 9.40 (costumbre que me parece he ido adoptando muy bien), maquillarse y desayunar garnachas en la cocina. Se le extrañará también a la hora del cigarrito y cuando de repente se acerca y pregunta “¿tienes mucho trabajo? Acompáñame a desayunar ¿no?”.


Aunque claro, también estamos contentas porque logró zafarse de las garras de Maléfica (es una larga historia, pero resultó que la brujita mayor en realidad era manipulada por una mujer muy malévola a la que en verdad le hago un favor llamándola Maléfica).


Es por eso que en nombre de todos los que somos sus amigos, queremos desearle a Mafer el mayor de los éxitos en esta nueva etapa que comienza y queremos pedirle que de vez en cuando se digne visitarnos… ¡no vaya a ser que nosotros nos olvidemos de que existe!!! (jajajajaja… solo un chistín). Y antes de concluir este blog, una porra: “¡Te queremos Mafo, te queremos!”.


Atentamente, Gino (quien jura que sus amigos Pily, Crispy, Naty, Ara, Sandy y Sixto piensan igual que ella…)

El Internet y las computadoras ¿contra el amor? (27 marzo 2008)

0 comentarios


¿Recuerdan aquél novio al que me referí en mi blog anterior? Pues bueno, por fin volvió. Parece que cuando cumplí mis gloriosos treinta estaba encerrado o atrapado en una selva donde no había ningún medio de comunicación (sí, sí, sé que suena un tanto “increíble”, pero mejor confiar en el ahora conocido como “el amor”, que estarme llenando la cabeza de porquería).

Lo cierto es que posterior a ese blog, mi adorado novio me contactó y desde su regreso hemos pasado maravillosos momentos juntos… definitivamente no me cabe la menor duda de que estoy con un hombre guapo, inteligente, valioso y sumamente encantador.

Sin embargo, lo anterior no obsta para que también en estos momentos de adaptación mutua hayamos tenido algunas cuantas dificultades, a una de las cuales quiero referirme en este escrito.

Resulta que la semana pasada discutimos por unas fotos que encontré en su computadora, (lo confieso, busqué y encontré, cosa que por ningún motivo debemos hacer), y por unos mensajes que unas mujercitas (por no decirles de otra forma) han dejado en su página de hi5. Obviamente, todas las fotos y de cualquier tipo, son protagonizadas por él y por sus amigas, novias, amantes o lo que hayan sido. Asimismo, algunos mensajitos son subidos de tono, lo que me lleva a pensar (no sé si acertadamente o no), que mi adorable galán tuvo algo que ver son las damitas en cuestión.

El caso es que coincidieron mi sensibilidad con mis 5 minutos de locura, y me puse muy malita de mis nervios, saliendo de mi boca sapos y culebras, a los cuales mi novio respondió con las siguientes cuestiones. Primero, porque no había quitado de mi blog de los thirties aquello de “un reciente noviecito que se fue de viaje para no sé cuando regresar”, y segundo, porque tenía en mi hi5 fotos de mi viaje a Cuba donde salgo acompañada de mi galán en aquel entonces. Ambos comentarios muy válidos dada la naturaleza y origen de la discusión.

Bajo este panorama necesito opiniones, porque no sé que sea peor: si los mensajes cachondos de sus amiguitas en el hi5, algunos de ellos recibidos recientemente, o las fotos de mi viaje a Cuba el año pasado; si las fotos en su computadora echando beso con una brasileña (reconozco que yo en mi afán de intentar se open mind, le dije que se divirtiera e hiciera lo que quisiera, sin embargo si me ardió que guardara las evidencias), o los comentarios vertidos en mi blog anterior refiriéndome a su persona.

Mientras si son peras o son manzanas, lo cierto es que esta situación me permitió darme cuenta de que las computadoras y las páginas públicas como hi5, facebook y algunas otras, contienen demasiada información personal que si bien estamos dispuestos a compartir con nuestros amigos/as, no estamos muy seguros de querer que nuestra pareja conozca.

Por otro lado, estos lugares representan un monumento a nuestro ego, y es obvio que a todos nos hace sentir bien recibir comentarios que incluso pueden ser atrevidos o muy “lanzados”, sin embargo, no tenemos la certeza de querer que nuestra pareja acceda a nuestro monumento y con ello, a todo lo que hay alrededor de él.

Por lo que a mi respecta, originalmente había decidido de forma reactiva como acertadamente dice el amor, darme de baja en el hi5. Sin embargo, después de darle algunas vueltas al asunto, solamente he determinado, en primera, no usar más la computadora de mi novio, y en segunda, no entrar más a sus páginas personales.

Supongo que lo anterior en realidad se traduce en dejar de hurgar, porque no cabe duda que como bien decía la Pingo, “el que busca, encuentra” y definitivamente no vale la pena sufrir o desconfiar de quien me ha demostrado que quiere estar a mi lado.

Mi segundo plan reactivo era dejar de escribir, pero concluí que por ningún motivo debo callar lo que dice la escritora que habita en mi persona. Así que, ¡ahí vamos de nuevo! Solamente espero que este nuevo blog no sea causa generadora de más discusiones.

Welcome to the thirties! (3 febrero 2008)

0 comentarios


Pues heme aquí que lo he logrado... he llegado a los tan conocidos y a veces temidos "treintas".

No cabe duda de que llegar a esta edad, causa cierto desconcierto en nosotras las damitas, es por ello que este blog quiero dedicarlo a demostrar a hombres, mujeres y a mi misma que los "treinta" están llenos de aprendizaje y aventuras.


Empezemos pues con lo que tanto nos angustia a las mujeres: la pareja. Estoy convencida que esta preocupación innecesaria es producto de nuestro entorno social, pues de un de repente todas nuestras amigas están casadas, formando sus familias y nosotras no... la pregunta que nos hacemos entonces es "¿ios "formales", un sinnúmero de "free's", un intento frustrado de matrimonio y un reciente noviecito que se fue de viaje para no sé cuando regresar.

Todas estas experiencias, buenas y malas, han hecho que mi percepción sobre la vida en pareja se haya tranformado, pues de querer una vida de cuento de hadas (una boda con el príncipe azul, guapo, rico y fiel -já- con el que viviera feliz para siempre), he pasado a desear simplemente un hombre adulto (o por lo menos que actúe lo más parecido a uno), que quiera estar conmigo por convencimiento y no por obligación, y que ame tanto su independencia como yo. Ahora, a mis gloriosos treinta, deseo una relación estable, aunque no perfecta (más vale asumirlo, la perfección definitivamente no existe), estoy más dispuesta a conciliar las diferencias y soy más capaz de decir adiós cuando no hay reciprocidad o respeto.

Así que, no, no pasa nada malo con nosotras. No son falta de oportunidades (y me consta que todas las treintañeras que conozco traen a más de uno babeando), simplemente nos amamos más, somos más selectivas y amamos por gusto, no por necesidad.

En el aspecto salud, lo lamento mucho pero es cierto. La gravedad empieza a hacer de las suyas y no sé porque fregados el metabolismo se hace más lento, pero lo peor no es eso (noooooooooooo, no es lo peor, en serio), sino que somos más propensas a padecimientos cardiovasculares, óseos y demás, así que el ejercicio ya no solamente se necesita para que todo permanezca en su lugar, se vuelve un asunto de salud si queremos llegar a los setenta años caminando y sin achaques.

Yo confieso que esto es mi coco, pues eso de la levantada temprano no es lo mío (nací a las 14.35 horas, ¿que esperaban?), sin embargo, estoy dispuesta a hacer el sacrificio, especialmente cuando no es nada gracioso que un tipete te diga algo como: "Oye, seguro estás pasada de peso, te estás poniendo gordita..." No cabe duda: el ejercicio es muy importante.

Por otro lado, a los treinta tu relación familiar se vuelve más de tolerancia y aceptación. En mi caso, tengo una mamá encantadora y open mind, y una hermana con la que, aunque me la paso peleando, empiezo a tener más cosas en común que desacuerdos.

Creo que ahora estoy más dispuesta a escuchar opiniones distintas a la mía y tratar de entenderlas aunque yo no cambie mi forma de pensar, tengo más capacidad de aceptar mis errores, cambiar si estoy equivocada, y disculparme cuando lastimo a alguien.

Además, contrario a lo que pensaba en la adolescencia (y creo que todos pasamos por eso), ahora amo profundamente a mi familia y valoro lo que cada uno de sus integrantes puede aportar a mi vida.

Con mis amigos, ¿que puedo decir?... haciendo un recuento de mis treinta me doy cuenta que he tenido amigos que prevalecen hasta la fecha (mis amigas "de la prepa" como yo les llamo, en realidad llevan 25 años aguantándome!) y otros que solamente han estado un instante en mi vida para luego alejarse de ella (situaciòn que muchas veces me ha resultado conveniente, pues ¿quien quiere tener "amigos" que te envidian o hablan a tus espaldas?).

Afortunadamente en estos momentos, creo que me he rodeado de gente valiosa. Debo reconocer que el que Lara me haya aceptado como parte de su staff en el SDC (para más información checar post anterior), me ha permitido conocer gente única y amigos excepcionales que me han demostrado su amistad en las buenas y en las malas (Mr. Rings, Ràpido y Furioso, Angelito, Cuico, Chelo, Isa, mi nueva casera Marthus...)

La vida también ha permitido que salvo contadas excepciones, encuentre personas interesantes en los lugares donde trabajo, y para muestra basta un botón, pues todas mis amigas del IPAB son mujeres inteligentes, simpáticas, hermosas y ¡completamente diferentes entre sí!.

Sí, yo lo sé, a veces cambio de amistades como de calcetines y los voy poniendo de moda como por temporadas, sin embargo, a mis treinta valoro lo que cada amigo/a aporta a mi vida, respeto más las diferencias, soy más sincera (sí, sí, sí, más sincerota y directa, sé que a veces duele pero es mejor), y ya no me dejo (como consejo, digan no a los amigos abusones en la chamba o en la vida que abusan "en nombre de la amistad").

Definitivamente, mi círculo de amistades no se ha cerrado como antes creía, por el contrario, cada vez se abre más y más...

Por lo que hace a la chamba y economía, afortunadamente a los treinta uno se encuentra más estable y menos despilfarrador. Ya sabes en que invertir y sí te preocupas en ahorrar para el futuro. Aceptas tu trabajo y como ya sabes lo que quieres, tomas decisiones y actúas en consecuencia (es decir, ya no solamente te quejas esperando que Dios o el Ser Superior cambie tu existencia, tu chamba o tu situaciòn económica).

En mi caso, tener el trabajo que tengo me ha permitido alcanzar mis objetivos. El más importante de ellos en estos momentos, independizarme e irme a vivir a mi departamento (cosa que por cierto, me tiene sumamente feliz y satisfecha). Estoy contenta con lo que hago y trabajo para vivir, no vivo para trabajar. Además, a mis treinta ya no tengo temores. Estoy consciente de que si me quedara sin trabajo, soy muy capaz de conseguir otro o hacer cualquier actividad remunerada, porque soy una mujer inteligente y disciplinada.

Finalmente, me parece que por fin a los treinta defines lo que te gusta y lo que detestas. Yo por ejemplo, ya no puedo cambiar el hecho de que sea "antitele", prefiera leer una buena novela o libro interesante, odie el fútbol (aunque luego me lo sople con algún galán), me encante bailar, adore el chocolate y mi comida favorita sean los camarones.

Definitivamente puedo decir que llegar a los 30 es llegar "al punto" (así decía un galán que se perdió de disfrutarme en "mi punto"), es convertirse en toda una mujer, atractiva, plena y que sabe lo que quiere. Asì que de antemano, mil felicidades a todas mis amigas que están dispuestas a aceptar el reto y un agradecimiento enorme a todas mis amigas que están en los "tas" y que me han demostrado que "la vida apenas empieza!...".

Speed dates? (30 septiembre 2007)

0 comentarios


Hace como 15 días mi amigo Gonzalo me comentó que había leído un artículo sobre las "speed dates". ¿Alguien recuerda un capítulo de Sex on the City, en el que Amanda va a un evento a tener varias "citas rápidas"? En el caso de Amanda, decir la verdad resultaba contraproducente, pues como ser abogada no llamaba la atención, tuvo que inventar que era sobrecargo para que los hombres se interesaran en ella...
Pues bien, después de aquella conversación con Gonzalo y de recordar ese capítulo de Sex on the City, me dí a la tarea de investigar un poco más sobre esto, y encontré que esta modalidad para conocer gente soltera ha tenido muy buena acogida en Estados Unidos, España y Chile, por mencionar sólo algunos.
Aquí en México estos clubs son de reciente creación (un año aproximadamente), y la empresa de más renombre es speed dates club, cuya página de Internet, para quienes estén interesados, es
http://www.speeddatesclub.com/.
Despúes de hacer esa investigación, decidí vivir en carne propia una experiencia similar, así que me inscribí en el club citado, a través de su página de Internet. La inscripción fué fácil y quizá lo único engorroso es la elaboración del perfil, en el que describes a grandes rasgos tu trayectoria académica, laboral, tus intereses y hobbies. A decir de la Directora General de la empresa, con la que tuve oportunidad de platicar el día de ayer, lo anterior se debe a que se pretende que los socios que participan en los eventos, tengan un nivel sociocultural similar, a fin de aumentar las posibilidades de éxito de conocer personas afines.
Una vez que te incribes, empiezas a recibir invitaciones de los eventos a los cuales se te sugiere asistir, dependiendo de tu rango de edad. En micaso, recibí dos invitaciones y el día de ayer, por fin, decidí lanzarme a la aventura.
La cita fue en un lugar de la Condesa, el "Saints". Reconozco que estuve a nada de largarme de ahí porque mi mente y mi montón de prejuicios derivados de la macabra educación mexicana, me decían que tampoco era para tanto, que sí tenía amigos con quienes salir (ja... que forma de engañarse cuando uno no tiene algún amigo soltero a quien hablarle para que te acompañe a una fiesta aburrida o la boda de una de tus amigas). Sin embargo, me armé de valor y entré al lugar. Lo primero que pensé fue: "Lo bueno es que la gente que te recibe es buena onda y que todos tienen cara de what", así que me relajé y me dispuse a disfrutar.
El evento dió inicio a las 6.45 de la tarde. Cada una de las chicas y chicos tomamos nuestro lugar en la mesa cuyo número correspondía al que estaba en nuestro gafete, de manera que se formaron unas 11 parejas. A partir de ahí teníamos 7 minutos para charlar, al término de los cuales sonaba una campana y los chicos tenían que cambiarse de lugar (una fortuna, porque mi pensamiento me decía que posiblemente si yo hubiera sido la que hubiera tenido que moverse, quizá hubiera tropezado, tirado mi copa, olvidado algo en la mesa anterior o hecho algún oso).
La ronda estuvo más o menos así: primer sujeto, simpático, administrador de empresas, tranquilo, nada antrero (eso lo dijo él ok?) y de buen ver en general sin ser un cuero, así que lo anoté en mi lista. Los cuatro que le siguieron, de entrada no me gustaron aunque no eran feos, no hubo como el click, no hubo nada para ser sincera, y aunque si platicábamos, ambos deseábamos que el tiempo volara para que la campanita sonara de nuevo. A estos les siguieron un par de amigos (lo supuse porque llegaron juntos y después me lo comentaron) ambos atractivos y agradables. Uno más tímido que el otro y de profesiones ingeniero y arquitecto respectivamente (un comentario al margen... ¿que pasa con los ingenieros? ¡más de la mitad de estos chicos son ingenieros y la otra mitad son los amigos de mi hermana sin pareja!). A estos dos también los anoté, total, yo voy en busca de amigos y que mejor si entre ellos se llevan bien. Después vinieron un médico bariatra que me dijo que me iba a anotar y que esperaba que yo lo anotara... así lo hice pensando que si quizá me vio gorda pues de algo podría servir no?, luego otro ingeniero que resultó conocer a muchos abogados que yo conozco (upppssss, que oso) y finalmente un par de tipos que de plano creo que se equivocaron de evento o antro porque no tenían nada que ver con los demás (que cada quien entienda lo que quiera, pero sé que las mujeres entenderán a qué me refiero).
Para cuando llegó el último tipín, evidemente el hielo ya se había roto entre todos puesto que a la mitad del evento hubo un break de 10 minutos que nos permitió conocernos un poquito más y en su caso, hacer las adecuaciones correspondientes a la lista (tachar, agregar y demás), así como tomar nuestra bebida de cortesía (a elegir entre ron, tequila, refrescos, narajandas y limonadas).
Cabe destacar que además durante todo el evento se desarrolla un juego en que los hombres tienen llaves y las mujeres candados, así que aquellos que coincidían, se anotaban en unos papelitos para entrar a una rifa de cortesías (eventos speed dates gratis), y de un viaje a las Brisas en Acapulco (yo me saqué una cortesía, aunque en realidad quería el viaje!!!)
Finalmente, y una vez que termina la ronda, se lleva a cabo la rifa y se dan bocadillos (unas tapitas súper ricas), que te permiten seguir conviviendo una media hora más.
En general, existen varias oportunidades de acercarse a quien uno quiere, hombres y mujeres, y de darse cuenta que, para fortuna de nuestra salud mental y emocional, hay mucha gente soltera con la cuál se puede hacer amistad y cuyas circunstancias son similares a las nuestras (todos nuestros amigos y amigas están casados o comprometidos, trabajamos largas jornadas, y el resto del tiempo lo dedicamos al club, al fútbol, a la familia o simplemente a existir. Resultado: a veces no tenemos con quien ir a la boda, graduación o simplemente a echar unos drinks y tener una buena plática).
Puede suceder que no encuentres a nadie con quien hacer click. Ojo, hacer click significa que te cayó bien la persona, pero para nada que lo ves como un prospecto de galán, pues si bien pueden darse relaciones sentimentales, lo cierto es que la mentalidad debe ser más abierta y no limitarse solamente a buscar pareja. No obstante ello, lo que si puedo garantizar son tres horas divertidas y originales, así que ¡anímense!. Yo por lo pronto haré uso de mi cortesía y pensaré seriamente en integrarme al staff al que me invitaron a ser parte... total, si puedes asistir a varios eventos y además recibir dinero por conocer gente y hablar pues... ¡que mejor! ¿no?

Cuba... (19 julio 2007)

0 comentarios


¡Vaya que tenía tiempo sin escribir! Han sido meses difíciles, cambios laborales y otras tantas cosas que no son lo importante en este momento.

Lo que sí es verdaderamente trascendental (jajajaja, que exagerada), es que decidí darme unas vacaciones y me fuí a Cuba a vivir como una cubana. ¡Sí! la vida me presentó la oportunidad de estar tres días en un hotel y el resto en una casa familiar, así que pude apreciar que ser cubano es de lo más divertido, con todo y las carencias que existen.

La verdad es que cuando estaba organizando el viaje, elaboré todo un plan maquiavélico de investigación que finalmente no llevé a cabo... caray! está bien que fueron quince días pero, o me divertía, o me ponía a investigar cosas.

Ya estando allá me dediqué a observar a la juventud en un intento por no abandonar del todo el plan que quizá me permitiría llegar a alguna conclusión interesante. Así, tuve oportunidad de platicar con mucha gente joven, preparada y no preparada.

En este sentido, yo dividiría a la juventud cubana en dos rubros: aquellos que se han dedicado a aprovechar uno de los méritos de la revolución, la educación, y los que de plano, bajo la falsa creencia de que no vale la pena ni estudiar ni trabajar, se han dedicado a obtener dinero de una manera fácil y de cierta forma, ilícita.

Los primeros son chicos preparadísimos... de verdad me sorprendió hablar con Ingenieros Químicos, Mecánicos, Gastronómicas, Psicólogos, Médicos y demás personas que no sólo tienen una licenciatura, sino que además han estudiado maestrías y doctorados.

Quisiera citar dos personas que llamaron mucho mi atención. Uno de ellos, un joven maestrante de Ingenieria Mecánica, me comentó que él tenía oportunidad de salir de Cuba para realizar investigaciones e incluso seguir estudiando, todo ello auspiciado por su propio gobierno. Sin embargo, a la pregunta que le formule "¿Y tú te quedarías por allá?", me contestó que no... que una cosa era salir, conocer y aprender, pero que definitivamente "viraría" (regresaría) a su país porque ahí podía seguir estudiando y posteriormente obtener un mejor empleo, en el que, si bien no le pagarían tanto como en un sistema capitalista, sí le permitiría tener ciertas comodidades.

Me sorprendió también la opinión de una Ingeniera Química quien me comentó algo así: "Mira, es cierto que hay carencias y necesidad, pero por lo menos no dejamos de comer. Y no es cierto que las mujeres que son putas y los hombres que son golfos, lo hacen por necesidad... para nada, si hacen eso es porque les gusta y porque les gusta el dinero fácil, porque en Cuba, nadie se muere de hambre."

Existe otra juventud a la que yo llamaría la juventud desesperanzada. Aquella que estudia por inercia y trabaja porque no hay de otra, pues en Cuba meten presos a los jóvenes que no trabajan ni estudian, en el entendido de que el gobierno no apoya ni fomenta ninguna forma de vagancia.

Generalmente estos jóvenes dicen cosas como "Claro que me quiero ir... ¿no ves que todo está mal? Aquí por más que trabaje nunca voy a poder tener un coche ni una casa propia", "Esto cada día está pe or...". Inclusive fuí testigo de que Leandro, quien viró de México, fué sujeto de críticas por haber regresado a su país.

Lamentablemente esta juventud es la que está menos preparada, y la que en consecuencia, se dedica al comercio sexual porque deja buen dinero rápido y fácil.

Lo anterior es irónico, pero así es. Curiosamente aquellos que no quieren salir de Cuba, son los que tienen más posibilidad de hacerlo y de triunfar en el extranjero debido a su previa preparación, y los que salen por suerte o por sexo son la población más viciada.

Pues sí... esas son mis apreciaciones... tenía muchas ganas de conocer y concluir algo... indudablemente el viaje fué encantador y maravilloso, y la compañía lo fué más (para muestra, basta checar las fotos). No obstante, yo quería dejar asentado algo que pudiera cambiar la apreciación que los mexicanos tenemos sobre los cubanos, y en este sentido puedo decir que en Cuba la gente no se muere de hambre, no todas las mujeres son putas, ni todos los hombres jineteros.

La clasificación de los hombres después de los 30 (24 febrero 2007)

0 comentarios



El día de hoy me vinieron a la mente la cantidad de mujeres y hombres que conozco y que son solteros… definitivamente parece un mal de nuestros tiempos, particularmente cuando le estamos pegando a los 30 o ya los rebasamos. Me pregunté ¿pues que está pasando? y recordé algunas cosas que me han contado y otras tantas que he vivido… de un de repente ya estaba agrupando a los chicos que conozco en alguna categoría y pues, este es el resultado de lo que ahora yo denomino “la clasificación de los hombres después de los treinta”.

El “workahólico”.- Empecemos con este sujeto. ¿Han escuchado hablar de la adicción al trabajo? Pues bien, al chico al que cariñosamente denomino el “workahólico” es el fiel retrato de esa anomalía. En general este chico tiene un buen trabajo bien remunerado. La garantía de este tipo de hombres es que tienen “perspectiva”, así que si estás interesada y logras que te haga caso cinco minutos antes de que entre a otra junta, te puedo casi asegurar que estarás al lado de alguien exitoso. A veces estos chicos también te garantizan salir a buenos lugares y uno que otro lujito, producto de su esfuerzo. Con esta descripción hasta yo me estoy cuestionando ¿y entonces cuál es el problema? El problema es que el “workahólico” nunca tiene tiempo más que para el trabajo, que en ocasiones parece ser su única prioridad. Entiendo perfectamente pues a todos nos pasa. Tenemos juntas, responsabilidades, “bomberazos”, jefes y en general “muchísima chamba”… y es que somos taaaaaaaan importantes que la oficina no sale adelante sin nuestra “sabia” dirección, atención y decisión. El caso es que terminamos (nótese como acepto que yo también he caído en esta clase de conducta, así que voy rumbo a la recuperación), viviendo para trabajar y no trabajando para vivir. Conozco infinidad de chicos maravillosos y encantadores que en verdad desean tener una pareja, pero cuyo trabajo les impide incluso iniciar una relación. Que digamos iniciar, ¡conocer y convivir con una chica!, pues tanta chamba suele dejarlos agotados física, mental y emocionalmente, sin ganas de complacer a alguien, tomar un café o soplarse una conversación… ¿ir al cine, al teatro o a un concierto? Chicas, ¡olvídenlo! Pues si de por sí a veces el cansancio no les permite siquiera mantenerse alertas, cuando ya por fin parece que hemos logrado agendar una cita, en el último momento aparece el jefe exigente, el cliente mal encarado o la junta urgente que arruina los planes. En este sentido me atrevo a sugerir a los "workahólicos" la búsqueda del equilibrio (¡pero que filosófica ando, que bárbara!) para no dedicarle toda la vida al trabajo o de plano, la aceptación de la soledad como modus vivendi.

El “padre de familia”.- Resulta evidente que la mayoría de nosotros tenemos lo que yo denomino “una historia de vida”. Para bien o para mal, muchos chicos –chicas también, no lo dudo- tienen un hijo o hija producto de una relación pasada. Si bien yo soy de las que va por el mundo promoviendo que “todos tenemos derecho a una segunda oportunidad para ser felices”, lo cierto es que salir con alguien que tiene un hijo puede ser igual a pisar terreno escabroso sobre todo si uno no está preparado para ello. En primer lugar, ¡atención chicas!, no se vale competir con un menor de edad y hay que estar plenamente concientes de que el niño (a) siempre será lo primero en la cabeza del papá (¡claro, si tuviéramos nosotras un hijo (a) sería nuestra prioridad número uno!). Ello implica o pasar menos tiempo con el susodicho, o pasar tiempo en lugares como “La Ciudad de los Niños”, “La Granja de las Américas”, “Papalote, Museo del Niño”, y lugares varios (¿ven como si le sé a esto?). Esto último es inevitable, pues si empezamos a salir con un “padre de familia”, eventualmente tendremos que conocer a sus nenes (as). Además tenemos que considerar que, salvo que el sujeto en cuestión sea viudo, la mamá del menor siempre estará presente en nuestras vidas e incluso algún día quizá haya que convivir con ella si la relación se estabiliza y digamos, “da para más”. Definitivamente es algo difícil, pero ¡no se desanimen!, conozco mujeres felices en esta situación... yo por mi parte puedo decir que lo intenté y no me funcionó… quizá las mujeres que “pensamos demasiado” no estemos listas para ello, pero las chicas más relajadas probablemente sí.

El “codependiente emocional”.- Esto es muy chistoso. Empiezas a salir con alguien y más temprano que tarde sale el tema de los “ex”. Todos hablamos de ellos. De cierta forma es inevitable porque hay que reconocer que determinadas conductas o forma de ser en una relación, está determinada en gran parte por nuestras experiencias pasadas. Reconozco que yo también he hablado de mis “ex” y que cuando me preguntan “¿y porqué terminaron?”, intento dar una respuesta amena y divertida, aunque atrás haya una historia de terror. Sin embargo ¡oh, sorpresa!. Me he topado con chicos para quienes hablar de este tema significa empezar a describir una serie de traumas y círculos inconclusos, que generalmente van acompañados de un “pero ya no hay nada entre ella y yo ¿eh?” Si en verdad no hubiera sentimientos de por medio no intentarías convencerme de ello, intentando al mismo tiempo convencerte a ti mismo, o ¿estoy equivocada? El caso es que uno termina dando terapia psicológica al susodicho que sigue “atorado” en el pasado, y lo que pintaba para ser una buena cita, termina siendo una larga sesión terapéutica. Recuerdo específicamente que una ocasión salí con alguien que me atraía mucho y en nuestra segunda cita empezó con su letanía de cosas: que si había visto a la “ex”, que si le había movido el tapete, que estaba pensando en abrir el círculo… No había porque enojarse, total no éramos nada. Así que empecé a escuchar –muuuuuuy pacientemente por cierto-. Cuando el chico terminó me dieron ganas de decirle “Son $500 pesos por la consulta”. Se escucha chistoso pero en verdad hay chicos que desean tener pareja pero tienen una especie de “pendientes” (puede ser la ex esposa, la ex mujer, la ex novia). Mi sugerencia para las chicas es que si están interesadas en estrenarse como psicólogas, estos chicos son ideales para hacer un tipo de prácticas profesionales… Para los varones pues ¿qué tal que primero arreglan sus cosas antes de intentar salir con alguien?

El “egoísta”.- Está el clásico niño que va al club diariamente, está inscrito en más de una liga de fútbol, va a tomar café con sus amigos tres veces a la semana, los viernes va invariablemente al bar con sus compañeros del trabajo y los fines de semana hace todo: trabaja un ratito, juega un partido, hace la limpieza de su hogar y va a comer con sus papás. Digamos que entonces, así como para tener una pareja y atenderla pues… definitivamente queda poco tiempo, sobre todo cuando al posible galán ni por error le pasa por la cabeza dejar de hacer todas sus actividades, en el orden y en el momento previamente establecidos. Yo no digo que dejemos de hacer cada quien nuestras cosas, digo, yo también voy al gimnasio, medito, tengo amigas y amigos, compromisos familiares, laborales, y cosas varias. Lo que pienso es que hay que estar dispuestos a negociar sin que cada quien deje de hacer sus cosas porque tampoco se trata de estar pegados como muéganos, ni de dejar de ser quien somos para complacer al otro. Aunque reconozcámoslo, en algún momento será necesario sacrificar alguna actividad o partirse en diez para que ambas personas estén contentas. Creo que en realidad a todos nos queda claro lo anterior, sin embargo no falta el sujeto que piensa y ¡peor aún! actúa bajo la premisa de “no pues no… yo voy a dejar de hacer a, b, c,…. x, y, z” o “que mi chica me acompañe a hacer a, b, c…. x, y, z actividad” (¿ya le preguntaron a ella si quiere hacerlo?) Hay de plano algunos que pecan de sinceros y de plano afirman “yo no tengo pareja porque soy muy egoísta” (¡bingo! ¿a poco apenas se percatan de ello?). En fin, de los males el menor, puesto que si se logra llegar a acuerdos que convengan a ambas partes, el sujeto “egoísta” puede (ojo: solamente puede ¿eh? no lo estoy afirmando), ser una buena pareja.

El “idealista”.- En general estos chicos son atentos, detallistas, agradables, inteligentes, buena onda… parecería que son el tipo de hombre ideal ¿verdad? Y sí, son ideales, ¡pero como amigos!, porque eso sí, siempre verás que tienen un montón de amigas (checa nada más su hi5), e incluso probablemente salgan con más de una chica como para ver que onda, lo cuál incrementa un poco más su confusión mental. Lo que sucede con ellos es que les cuesta mucho trabajo enamorarse porque están en la búsqueda de una relación ideal y casi casi perfecta. Para muestra basta un botón. El otro día estaba platicando con un amigo que a la pregunta de “¿Qué es lo que quieres en una relación?”, me respondió: “alguien de quien poderte enamorar y que se enamore de uno, con quien puedas compartir harto (textual, ya ven como hablan los hombres), a quien puedas admirar y al revés, que te haga sentir especial, con quien disfrutar cada momento…”. Suena maravilloso ¿cierto? Porque yo pienso que todos queremos una relación así, salvo que tengamos algún tipo de desorden emocional. Sin embargo, estos chicos con tan maravillosas ideas y sentimientos siguen solos y ¿saben porqué? Porque en el fondo quizá tengan miedo a equivocarse o incluso hasta a ser lastimados, es por ello que se esconden tras una gran coraza que dice “estoy en búsqueda de la relación ideal”. Yo pienso que todos tenemos algo de idealistas, pero estoy convencida de que hay que tomar riesgos, y chicos, no me van a decir que por ahí de la tercera o cuarta cita no saben que onda con la niña en cuestión. Evidentemente no podrán saber todo de ella, ni asegurar que si inician una relación, ésta será un éxito, pero si les late pueden animarse a ver que pasa. Como en todo, habrá altas y bajas y lo peor que puede pasar es que las cosas no funcionen, pero ¿como saberlo sin tomar el riesgo? Sí, claro, entiendo que el paso del tiempo nos hace pensar que no podemos tomar decisiones equivocadas y tampoco se trata de andar de picaflor, una tras otra tras otra, pero estoy convencida de que si a la cuarta o quinta cita no pasa nada, entonces como chico estate listo para agregar otro nombre a tu montón de amigas, y como mujer, asegúrate de tenerlo presente como uno de tus “mejores amigos”, que por cierto, ¡vaya que lo son!

El “incongruente”.- Antes de describir a este tipo de chico, partamos de lo que para efectos de este blog significará “ser congruente”. Congruencia significa que lo que uno dice, piensa, actúa y siente va en la misma dirección y no hay contradicciones entre sí. Pues bien, el chico incongruente como que no sabe a ciencia cierta que es lo que quiere. Un día te pregunta si quieres andar con él pero te trata como si nada más quisiera estar contigo una noche, otro día te propone hacer un negocio pero no tiene ni un peso para pagar la cuenta del restaurante, en alguna ocasión te da un súper beso y al día siguiente su lengua corre más rápido que su cerebro y habla mal de ti, se lamenta de que no tiene pareja pero quiere tener sexo desenfrenado con cuanta mujer ve… en fin, situaciones que te llevan al extremo de pensar que en lugar de estar saliendo con una persona, estás saliendo con dos o tres por aquello de la múltiple personalidad, o en el peor de los casos, con alguien que padece trastorno de bipolaridad. Quizá tras esas conductas se esconda un miedo terrible al compromiso, una inseguridad impresionante para sostener una relación estable o de plano, ¡alguna enfermedad psiquiátrica! El caso es que, en mi opinión, salir con uno de estos chicos puede ser divertido si te gustan las emociones fuertes, que incluyan incertidumbre y descontrol constantes, aunque al final del camino probablemente sea una relación profundamente desgastante. Así que ¿porqué mejor no esperar a que nuestros pretendientes “incongruentes” arreglen “sus cosas” y decidan que es lo que verdaderamente quieren, antes de que nos vuelvan locas tratando de adivinar con cual de los “tres en uno” estamos conviviendo?

El “ecléctico”.- ¡No podía faltar! Como en toda teoría siempre existe el “ecléctico” que no encuadra perfectamente en algún tipo sino que agarra lo mejor o lo peor de todos y lo mezcla en una licuadora para obtener un producto final bastante sui generis. No necesariamente este sujeto debe tener alguna de las características de todos los tipos anteriores, basta con que tome una de un modelo, dos de otro y otra más de un tercero. Así, encontramos a los “padres de familia” que además son “codependientes emocionales”, es decir el clásico cuate que jura y perjura que quiere tener una relación estable pero todavía no ha cerrado su círculo con su ex y tiene hijos (as) que necesariamente lo obligan a estar contacto con la susodicha. ¿Qué tal la combinación “workahólico” con “egoísta”? Ahí sí que estamos fritas, porque definitivamente por más que uno quiera y se esfuerce, no cabe duda de que definitivamente no hay espacio ni tiempo para tener una pareja o iniciar siquiera una relación con alguien que tiene una agenda tan apretada. También podemos encontrar modelos combinados del tipo “incongruente” e “idealista”. Aquellos que esperan tener la relación casi perfecta, con una mujer maravillosa, llena de cualidades, pero que al mismo tiempo actúan como si tener o no pareja no tuviera importancia o trascendencia para sus vidas. Se me siguen ocurriendo modelos combinados: el “workaholico codependiente emocional incongruente”, que trabaja de más para no recordar a la ex que le sigue moviendo el tapete y que va por el mundo de conquista en conquista aunque en el fondo lo que desea es tener una relación estable con alguien… y bueno no faltará el “padre de familia egoísta idealista”, que tiene a su retoño como un “bonus” para la relación, sueña con la mujer perfecta que lo entienda, lo ame, lo respete y lo valore a él y al menor, pero que tampoco está dispuesto a ceder en nada… ¡vaya que podríamos seguir combinando! Y no dudo que existan aquellos que tienen de todo un poco. Si alguien conoce a alguno, ¡no duden en hacérmelo saber! Y si tiene pareja de verdad que envíenle mi felicitación porque ¡eso sí que es valor!

Hasta ahora solo he detectado estos tipos de “hombres después de los treinta”. Algunos se preguntarán “¿con que clase de personas sale Gina?”... y pues… ¡caray! También a veces yo me lo pregunto. Y la respuesta a la que siempre llego es que salgo con sujetos normales que me han presentado o que yo he conocido. Hombres atractivos, inteligentes, cariñosos y con excelente sentido del humor que estoy segura serían excelente pareja, pero que tienen, digamos, una “deficiencia”. Chicas, corríjanme si me equivoco y si tienen algo que aportar pues ¡adelante!
Para los chicos que lean esto debo decirles que no pretendo ser crítica, sino únicamente tratar de ver con sentido del humor algunas cosas que he notado, otras que me han contado y algunas más que me han dicho directamente adivinen quien… ¡pues ustedes mismos!.

Así que a fin de que tenga una correcta retroalimentación, invito a los lectores de este blog a que hagan su propia clasificación (con mucho sentido del humor por favor), y si ésta es de chicas, ¡pues me digan en cual entro!

Cansada de besar sapos (2 enero 2007)

0 comentarios


Pues ya estamos iniciando el año 2007 y la verdad por lo que a mí respecta, estoy segura que será un año en el que lograré cada cosa que me proponga... es más... ya he adelantado un poco visualizando como espero terminar este año y en que condiciones, así que estoy lista para lo que venga... En fin, el tema de este blog es la temática de la película que fuí a ver el día de hoy, "Cansada de besar sapos". Para quienes no la han visto y tengan ganas de verla, mejor deténganse en la lectura porque posiblemente les dé pistas de lo que trata la película y eso no sería nada agradable ¿cierto?

La película es muy simple. pero habla del tema que tanto gusta: el amor y las relaciones de pareja. He de confesar que por algún momento me sentí identificada con la protagonista en dos aspectos: un ex galán mujeriego como él solo, y una búsqueda infructuosa de relaciones en los lugares más inadecuados. Pero creo que eso es lo de menos... lo que importa es que "Cansada de besar sapos", es una película que nos demuestra que no hay princesas encantadas, ni príncipes azules... ¿porque digo esto? hace poco alguien me dijo que solemos poner demasiados "peros" a las personas (hablaré desde mi punto de vista de mujer, aunque presumo que los hombres también lo hacen). ¡Claro! no nos hagamos... a poco no decimos "está guapo pero es un looser", "es buena onda pero no tiene un peso", "tiene mucho dinero pero es un mal educado", "es casi perfecto pero está chaparro", "es súper inteligente pero es demasiado tímido", y así, podría seguir con un montón de peros que yo misma he dicho y que también he escuchado. Es más... yo misma podría decir que estoy "cansada de besar sapos" y con besar no me refiero al sentido literal de la palabra, sino al hecho de salir con uno o con otro, con la esperanza de eliminar ese "pero" que siempre nos salta a la vista.

Así que, salvo la mejor opinión de quienes lean esto, yo creo que el problema en realidad se resolvería si supieramos lo que queremos y estableciéramos prioridades en relación a las características que buscamos en una pareja. Por ejemplo, yo concluí que mi prioridad número 1 es que mi pareja me respete, me ame y me acepte... ello no significa que yo esté negada a cambiar por el bien de una relación, o a llegar a acuerdos respecto a determinadas actitudes o conductas, pero si alguien quisiera cambiar mi esencia dejaría de ser yo, y entonces pues... !eso no es amor! y ¿para que estar con alguien que conocí de determinada forma y me desgasto intentando cambiarlo?, mejor me busco lo que quiero desde el principio ¿no?. Otra cosa es que el amor, respeto y aceptación me lo debe demostrar mi pareja... no, no, no... esto no significa que estoy esperando regalos, cenas costosas, viajes mensuales o cosas materiales, simplemente un pequeño detalle que demuestre que la otra persona quiere estar conmigo. Siendo honestos, nadie quiere estar con alguien incongruente que se la pase diciendo "te quiero", "me gustas", "quisiera andar contigo", y que al mismo tiempo sus conductas y actitudes demuestren todo lo contrario (¡levante la mano quien quiere algo así para su vida!).

Mi prioridad número 2 es estar con una persona por la que sienta atracción física. Esto quiere decir que a mí me guste el sujeto, aunque al resto del mundo le parezca horrible... seamos sinceros, nadie quiere estar con alguien que no le guste, aunque sea "lindísimo", "super atento" o "buenísima onda". No importa si el sujeto en cuestión no es un "cuero", pero sí que nos atraiga algo: su forma de caminar, sus ojos, sus manos, su estatura, su boca... ¡que sé yo! la atracción se siente y nada más.

Mi prioridad número 3 es que mi pareja sea una persona inteligente que tenga proyectos que le permitan planear a futuro y tener una estabilidad en todos los sentidos. Ojo, no estoy diciendo que quiero un hombre millonario, pero sí un hombre responsable con aspiraciones al que yo admire por el simple hecho de ser una persona que es feliz haciendo lo que hace y que lucha por lo que quiere.

Tener las prioridades ordenadas de esta forma puede tener consecuencias, puesto que puede existir el chico maravilloso, que me ame y me acepte, que físicamente no sea bien parecido y que aparte no tenga un peso, (en mi caso puedo decir que yo ya viví el que alguien que me parecía horrible me ganara por su forma de ser... ah! y aparte no tenía un peso!!! jajajajaja), pero obviamente las prioridades dependen de cada quien... no faltara quien diga que quiere estar con un hombre millonario que la saque a pasear aunque juegue el papel de la amante (de verdad que tengo amigas que lo dicen), o que prefiera estar con un galanazo aunque sea un coqueto de lo peor y le garantice contagiarle alguna enfermedad venérea...

El caso es que, si bien tener establecidas nuestras prioridades implica un riesgo, lo cierto es que nos permite salir con varios galanes y darles carpetazo cuando el sujeto en cuestión no sea lo que estamos buscando... digo, es lo más honesto con uno mismo y también con el otro ¿no?. Yo por mi parte pretendo hacerlo, porque cuando digo que "estoy cansada de besar sapos", estoy diciendo que no pretendo seguirme desgastando en salidas y relaciones que resultan por sí mismas infructuosas precisamente por no representar lo que realmente busco, en este caso, mi prioridad 1 (y no nos hagamos tontos porque uno casi siempre se da cuenta en un par de salidas lo que la otra persona puede ofrecer... ah! y además no creo que sea mucho pedir ser amada, respetada y aceptada). Obviamente reconozco y me concientizo de que ello también representa congruencia de mi parte en cuanto a mi forma de actuar, hablar, conducirme, etcétera, pero estoy dispuesta a pagar el precio -claro, sin dejar de ser quien soy- con tal de estar al lado de alguien que me ame con la misma intensidad con que estoy dispuesta a amarlo.

Adiós 2006 (28 diciembre 2006)

0 comentarios


Pues señoras y señores... estamos llegando al final de este año 2006 y por lo que a mí respecta vale la pena hacer un recuento de estos 365 días.

Veamos... pues la verdad este año para mí fue sumamente importante y el mes de mayo definitivamente representó un parteaguas en mi vida y por consecuencia un "antes de..." y un "después de..." Las personas que verdaderamente me conocen -no aquellos que "creen" conocerme-, saben de lo que hablo. La verdad viví un trago amarguísimo que cambió radicalmente mi existencia... tan amargo que por un momento pensé que lo había perdido todo. No obstante esa situación, la verdad es que valoro mucho los momentos que viví "antes de...": mi fiesta sopresa de cumpleaños, los mariachis que me llevaron, el viaje a Michoacán, mi preparación para obtener el grado de maestría, tantas ilusiones y proyectos que en ese momento me hacían sumamente feliz. Creo que reconociendo lo anterior, es buen momento para dar la GRACIAS. Gracias MN por los buenos momentos que vivimos juntos y que tanto disfrute. Gracias también por los malos que me han hecho reencontrarme a mí misma y madurar mucho. De nuevo reconozco que lo que nos dimos, lo bueno y lo malo, era lo único que teníamos en esos momentos para darnos el uno al otro... gracias, porque ahora, ¡yo tengo mucho más que dar!

Lo que ha sucedido "después de..." fue todo un acontecimiento para mí, porque llevaba algún tiempo dependiendo de otra persona y me había perdido a mí misma en el camino. Así que como ahora lo que me sobraba era tiempo, pues empecé a dedicármelo. Me dediqué a recuperar a mis viejas amistades y a hacer nuevos amigos (quizá para hacer nuevos amigos, de entrada no elegí el medio idóneo, puesto que más bien conocí más gente enferma que gente cuerda, pero es parte del aprendizaje y bueno, algunos se salvan)... a viajar con mis amigas (¿que tal el viaje a Tequila, a Taxco y a Tlayacapan?)... a tomar talleres de inteligencia emocional (me dieron hasta con la cubeta, pero ¡como aprendí y obtuve herramientas para la vida. ¡Gracias familia VL!)... a leer nuevos libros (desde "Porque los hombres aman a las cabronas" -no se crean todo lo del libro, de hecho las más "c" que yo conozco están solas-, hasta "Hojas de ruta" de Jorge Bukay)... tomar un curso de buceo y ponerlo en práctica (de hecho ya soy toda una buza -tengo una credencial que lo acredita- y voy por más)... recuperar a mi familia y pasar más tiempo con ella (hemos tenido de todo, momentos malos y buenos, pero no cabe duda que son muchos más los buenos... (¡LOS REAMO A TODOS Y CADA UNO DE USTEDES!)... salir con gente del IFAI (¿como olvidar las ladies night, la fiesta para "Casa de la Amistad", las comidas y cenas?)... progresar en mi trabajo considerablemente (la resolución de Pronósticos fue como mi "hija más amada")... trabajar sobre la "code" (!Gracias mil grupo lunero!)... impartir tutorías (aunque no lo parezca la educación a distancia también requiere esfuerzos considerables de quienes participamos en ella)... etcétera, etcétera... ojo, habrá personas por ahí -neta que las hay y me consta-, que se preguntarán "¿que a esta niña no la sacaban?", "¿acaso no salía?", "¿no hacía lo que ella quería?" o los que comentarán -también sé que por ahí hay alguno (a) que otro (a)- "¡huy.... pues pobre... no conoce nada!," "no ha vivido".... Pero no, no, no... la cuestión es que "después de...", me demostré que soy inmensamente feliz conmigo misma y de que la persona más importante para mí soy YO.

¿Demasiado egoísta? No no creo... ahora verán porqué. Ahí van algunos aprendizajes que obtuve este año y que estimo podrían ser excelentes para retomar en el 2007:

1. Si no me amo lo suficiente, no estoy lista para amar a otro o ser amada por otro. Cada uno de nosotros es valioso por el simple hecho de ser quien es, así que siempre, ¡arriba esa autoestima!

2. Lo que es, es... no perdamos tiempo preguntándonos ¿porque me va tan mal en la vida? ¿porque estoy solo? ¿porque me pasa a mí? ¿porque este país no avanza?, etc. etc... lo importante es aceptar que lo que es, es y no podemos cambiar el pasado... simplemente deja de quejarte y toma acción si quieres que las cosas cambien a futuro.

3. Atrévete a tomar riesgos... denifitivamente es mejor arrepentirse porque uno arriesgó y perdió, que lamentarse porque uno no se animó a arriesgar. Esto aplica para todo... un nuevo deporte, un nuevo trabajo, nuevas responsabilidades, nuevas amistades, nuevas relaciones...

4. No olvidemos dos palabras importantísimas que nunca deben faltarnos: "perdón" y "gracias". Perdonemos los errores de los demás y sobre todo perdonémonos nuestras propias faltas... Seamos agradecidos con aquellos que aportan un granito de arena a nuestra vida, pero sobre todo con nuestro poder superior, Dios o lo que sea, por todo lo que recibimos día a día, incluso por el simple hecho de poder disfrutar otro día más de vida. Ambas palabras las relaciono con la humildad, así que ¡seamos humildes!

Esto es parte del inmenso bagaje de cosas positivas que me deja este año 2006... así que pese a los sinsabores, lágrimas o malos momentos, no me cabe duda que poniendo en la balanza todo lo que aprendí, definitivamente no me resta más que decir: "¡Adiós 2006! ¡Gracias por tanto!" y esperar el 2007 con una gran sonrisa y con la certeza de que será un año maravilloso.

Menos es más (24 diciembre 2006)

0 comentarios

El viernes tuve oportunidad de vivir una maravillosa experiencia en la casa hogar "Ejército de Salvación". Resulta que mi amiga Brissa organizó una posada con su familia y me invitó a participar. La verdad es que las fotos lo dicen todo... fue una experiencia inigualable. Los niños de esta casa hogar oscilan entre los dos años ("Manzanita" es la más chiquita) y los quince. Si bien provienen de familias disfuncionales y han sido abandonados, en esta casa se hace lo posible por darles un hogar. Estoy hablando de aproximadamente 100 niños a quienes tuvimos la oportunidad de darles un poco de lo que tenemos, les llevamos una piñatas, hot dogs, aguinaldos y la pasamos muy bien. Solamente quien ha vivido una experiencia así puede decir todo lo que se aprende, la satisfacción que genera y el remolino de pensamientos que sobresaltan.

Personalmente puedo decir que hubo dos hechos que me removieron muchísimas cosas. Resulta que el seis de enero van a llevar a los niños a Six Flags y la directora nos invitó a acompañarlos. Que emoción sentí cuando un niño me dijo: "Si tu vas, ¿me puedo ir contigo?" y otro "Ojalá puedas ir... si no me voy a decepcionar". Pero lo más duro fue cuando Lucero me dijo "¿Sabes? De grande quiero ser como tú". De repente me cayeron muchos "veintes"... ¿como yo? -me pregunté- ¡pero si tengo un montón de problemas!... y ahí reaccioné... en realidad no, no los tengo y si los tengo soy absolutamente responsable de ellos, a diferencia de estos niños que han sido maltratados y abandonados por el sólo hecho de existir. En general los adultos nos quejamos de lo que no tenemos y de lo mal que estamos, que si el dinero, que si el trabajo, que si el tráfico... en cambio estos niños son los más felices con tan solo un poco de lo que uno les da. Ojo... no estoy hablando de que el resto de las cosas no sean importantes, no estoy hablando de mediocridad, sino simplemente de que nos sensibilicemos y seamos agradecidos con la vida, Dios, poder superior o lo que cada quien crea, por lo mucho que tenemos (sí, mucho).

En fin, es una de las mejores experiencias que he vivido y quería compartirla con quienes lean este blog e invitar a todos a que alguna vez realicen alguna actividad de este tipo.

Quiero agradecerte a tí Brisa y a tu maravillosa familia por haberme dado la oportunidad de vivir esta experiencia que me ayudó a darme cuenta de muchísimas cosas... LOS REAMO MUCHO NENA...

Gracias a Betty, Charis y Memo, por haberme acompañado al Mercado de Coyoacán en más de una ocasión y por apoyarme en la elaboración de los aguinaldos... Forman parte también de esta obra social y los bendigo por ello...

Gonzalo, gracias por tu interés y apoyo tan desinteresados, por estar ahí cuando se te necesita y por demostrarme una vez más que tienes un corazón enorme...

Gracias a cada uno de esos niños de la casa hogar, gracias por sus abrazos tan sinceros, por sus sonrisas, por sus acertadas palabras y por enseñarme que "menos es más"... Nos vemos el seis de enero y LES ENTREGO MI CORAZÓN!!!

0 comentarios


Este blog está dedicado a mi pequeño núcleo familiar: mi mamá y mi hermana... Todo empezó porque hoy convivimos mucho, compartimos fotografías, fuímos a comer y luego de compras. La verdad es que ya tenía un tiempo que no hacíamos algo así. Desde que falleció papá, hace cuatro años y medio, siempre hemos estado unidas en las buenas y en las malas, sin embargo, he de reconocer que mi hermana y yo hemos tomado rumbos diferentes, ambas trabajamos, salimos con nuestros respectivos amigos y no pasamos mucho tiempo juntas. Incluso ignoro si ella platique con mi mamá o no. Yo en ocasiones lo hago si no llego muy tarde, lo cuál es raro también. Pero ¿estar las tres? Sinceramente casi no sucede. Así que quiero aprovechar este momento para expresarles lo que siento por ellas.

Sister... la verdad es que ¡eres tan diferente a mí!, que hasta parece que somos de dos familias distintas, sin embargo, aunque no seas como yo (¡que bueno, porque de lo contrario esta casa sería un desastre!), te super adoro... Nenita, la verdad admiro mucho lo que has hecho en tu vida... en su oportunidad, luchaste por conseguir tu beca a Canadá y pese a las circunstancias adversas ¡lo lograste! Quizá nunca te lo he dicho pero tu ausencia se sintió mucho en casa (aunque reconozco que empecé a utilizar tu recámara como bodega, jajaja), pero lo mejor de todo es que estoy convencida que tu estancia por allá te hizo crecer y madurar muchísimo. Admiro mucho eso... la madurez que demuestras al hablar y al actuar... Te admiro por ser una mujer congruente con lo que dices, piensas y haces. Eso te hace única. Admiro también tu forma de enfrentarte a los problemas de manera tan adulta y responsable. Definitivamente marcas un equilibrio en mi vida. Quiero darte las gracias por estar conmigo en momentos difíciles, por tus palabras de aliento, por tus porras, por sentirte orgullosa de mí... pero especialmente, gracias por ser TÚ, auténtica, única y afortunadamente ¡MI HERMANITA!

Má... no sabes como respeto y admiro tu papel, particularmente el que has jugado desde que papá no está. Estoy convencida de que las cosas pasan por algo y tienen una razón de ser, así que como tú bien dices... ¡te dejaron el paquete! pero nos has sabido sacar adelante y te doy las gracias por ello. Gracias por todas tus enseñanzas, por todos tus consejos y también por los jalones de orejas... Ahora que soy un adulto, los bendigo a tí y a papá porque fuí la más afortunada de que me tocaran como padres... Gracias a ustedes soy lo que soy ahora: una mujer valiosa y de bien. Gracias má por estar siempre ahí, por esperarme en las noches, por tener el remedio adecuado cuando me enfermo, la palabra acertada cuando me entristezco, el consejo sabio cuando estoy confundida... gracias por reír, enojarte y reír conmigo, pero sobre todo, gracias por ser mi amiga. La verdad eres la envidia de muchas de mis amigas que siempre me dicen "¡Tu mamá es buenísima onda!" y estoy consciente de que te das cuenta de mil cosas, de que aunque intente tener secretos, siempre sabes lo que pasa, cuando cometo algún error, cuando estoy emocionada, cuando estoy triste, cuando estoy enamorada o decepcionada... y aún así eres discreta y respetuosa. Gracias también por tu apoyo incondicional, porque aunque a veces no estás de acuerdo en mis decisiones y me lo haces saber, no interfieres en ellas y al contrario, siempre me tiendes la mano. Mami... sé que el camino ha sido largo, a veces tortuoso, pero le doy gracias a Dios porque me permitiste venir a este mundo y recorrerlo contigo. Eres una EXCELENTE MADRE.

Finalmente, quiero terminar diciéndoles a ustedes, mi par de personitas especiales que forman "el núcleo"...

¡GRACIAS POR ESTAR EN MI VIDA!
¡LAS REAMO MUCHÍSIMO!

18 de enero de 2009

Mi primer encuentro con el buceo (13 diciembre 2006)

0 comentarios




Pues ¡por fin! este fin de semana puse en práctica mis conocimientos de buceo en el Puerto de Acapulco... la experiencia está llena de anécdotas, especialmente buenas y otras no tanto, pero en general puedo decir que disfruté de un viaje estupendo y que estoy super satisfecha de haber logrado vencer mi miedo al fracasar en esta actividad. Les contaré algo de lo que pasó, aunque las fotos que podrán ver dicen más que mil palabras!!!

EL VIAJE

Partimos el viernes por la noche, más o menos como a las 8... yo llegué un poco tarde porque había tenido una comida, estaba medio enfiestada y me perdí para llegar, pero lo logré... subimos cuatro personas al auto: Juan Carlos -en lo sucesivo Johnny, porque parece ser que no lo identifican de otra forma-, René -uno de mis compañeros del curso-, Alma, amiga del instructor- y yo. Llegamos a Acapulco como a la una de la mañana y en condiciones deplorables ya que, por lo menos a mí, el viaje me pareció muy cansado. El sábado nos levantamos temprano para desayunar y pues por lo menos en mi caso, a hacer tiempo, pues la lancha del buceo pasaba por nosotros a la una de la tarde. Mientras Alma recibía su curso, yo me dediqué a broncearme de lo lindo, a ver el paisaje (¡adoro la playa y el mar!) y a pensar en la inmortalidad del cangrejo. Ese día hicimos dos buceos que describiré más adelante, el segundo de ellos digamos "cuasinocturno" pues ya había caído la tarde. Por la noche salimos a cenar mariscos y luego a intentar antrear. Digo intentar porque de plano no nos dejaron entrar a ningún lado porque todo estaba hasta el tope, así que nos regresamos al hotel y en mi caso -porque los demás siguieron la fiesta en una de las habitaciones- me fuí un rato a la playa ahora sí a pensar en serio y a liberarme mentalmente de algunas cargas emocionales que traía. Al día siguiente me desperté super temprano, baje a desayunar y ya estaba lista otra vez para la acción. La lancha pasó por nosotros como a las 10 de la mañana y otra vez tuvimos dos inmersiones, en las que afortunadamente ya me pude soltar más (digo, me queda claro que no soy una experta pero yo sí me sentía mucho más segura). Nuestra última inmersión fue ya en la tarde, así que cuando terminamos regresamos al hotel y luego de comer otra vez mariscos, dimos una vuelta por el mercado, compramos algunas cosillas (para los IFAITOS HAAA) y ya nos venimos de regreso a la Ciudad de México, no sin antes detenernos en no sé que caseta a echarnos unas quesadillas... Llegamos tarde y aunque por lo menos yo estaba molida, creo que por mí, seguiría sumergida en el fondo del mar!!!

LOS BUCEOS

Pues bueno... el trayecto de buceo fué el siguiente. El sábado como a las 2 de la tarde nuestra lancha se dirigió a Jardín Sur en Caleta. En esa ocasión bajamos 30 pies de profundidad es decir 9 metros (si mis cálculos no me fallan, porque si me fallan seguro tronaré como ejote el examen teórico). La primera vez pues ¡uff! si me generó un poco de estrés, particularmente eso de la flotabilidad neutra así que he de ser sincera... en algún momento en que bajé (cuando por fin lo logré porque en general tiendo a flotar así nada más porque sí), di unas cuantas patadas al fondo marino. Eso me preocupaba porque adoro el mundo acuático, así que empecé con eso de la flotabilidad neutra, inflaba y desinflaba el chaleco una y otra vez... ya se imaginarán que bajaba y subía sin mucho control... lo bueno es que Johnny me apoyó y pude disfrutar de algunos pecesillos. La segunda inmersión "cuasinocturna" fué en un lugar llamado "El Árabe" también en Caleta. Digo que el buceo fue "cuasinocturno" porque en verdad estaba obscuro y el agua sinceramente medio turbia, también bajamos 9 metros y pude apreciar un poco más el panorama... vimos pez trompetas, pez mariposas, sargentos, rayados, amapachados, damicelas, estrellas de mar, erizos, raya aguila, morena moteada entre otros (que dijeron? esta niña ya se sabe todos los nombres de los animales acuáticos... ¡pues no!... la neta es que este apartado está fundamentalmente sustentado en lo que me sopló muy amablemente mi instructor). El domingo estuvimos en Jardín Norte, buceando a 45 pies de profundidad. Ese buceo lo disfruté muchísimo porque pudimos ver caballitos de mar... ¡son unos animalitos tan curiosos! y yo creo que del tamaño de la palma de mi mano. Además ya me sentía más en confianza bajo el mar, así que agarré camino yo solita junto con una chica gringa que se veía experta y Enrique, que por cierto llevaba una cámara padrísima. Aunque todo era bastante divertido, he de confesar que personalmente tuve algunos problemillas... la verdad eso de salir en grupo... con eso de que no me podía apartar y estaba aprendiendo a controlar mi flotabilidad, sí dí algunos "aletazos" a mis compañeros, pero por lo menos, esta vez no destruí el ecosistema. El último buceo del domingo fué en el "Canal de Palmitos". Ahí vimos los mismos animales mencionados, además de mariposa cuatro ojos, pez globos amarillos, erizos, moteados, pez globo nariz afilada, roncadores, chivitas amarillas... lo más bonito de eso fue mi contacto cercano con el pez globo y con las estrellas de mar... ¡estaba emocionadísima! tanto que hasta me acabé el aire y ni cuenta me dí (no vuelve a suceder pues para eso es el manómetro). Aunque sólo bajamos 40 pies (lo cuál me recuerda que mis amiguis de la lancha me engañaron porque yo pensé que habíamos bajado más), la verdad fue una experiencia maravillosa y única que disfruté al cien.

LAS ANÉCDOTAS

- En la tercera inmersión René se quedó muy sentadito en la plataforma, pensando, pensando... Cuando le preguntamos que qué tenía, él se limitó a contestar que de plano esto del buceo no era lo suyo puesto que lo habían traído toda la inmersión como bebé... He de confesar que sí... si era cierto... cuando nos disponíamos a sumergirnos extraviamos a nuestro buen amigo... ¿donde estaría si se suponía que nos íbamos a ver en el frente de la lancha? Pues bien, René estaba en el otro extremo literalmente inmóvil, eso sí, respirando a través del regulador, pero ¡sin moverse! Así que tuvieron que ir por él y trasladarlo toda la inmersión agarrado de su tanque... caray, tendrían que haberlo visto, porque era algo realmente simpático y cada vez que me acuerdo me hace el día.

- En mi tercera inmersión yo solita me hice pelotas... la verdad es que con todo el equipo de buceo es muy difícil identificar quien es quien y más cuando todos los instructores se ven iguales, así que yo seguí mi camino sola (he de reconocer que me sublevé un poco) y en algún momento me quedé en el grupo que llevaba Fernando (uno de los amiguis de la lancha), quien nos reunió a tres chicas y nos dió la señal de subida... y yo que hice??? pues subí de manera rápida e inmediata!!! cuando llegué a la superficie me quité mi equipo, me subí a la lancha y ya estaba en paz (según yo), pero ¡los demás no subían! De repente sentí que había entendido mal todas las señales hasta que 10 minutos después se aparece Fernando y me dice: "Teníamos que subir todos juntos! ¿Porqué no hiciste tu parada de seguridad?" La neta yo ni sabia de esa parada de 3 minutos, que obvio ahora ya respeto, pero bueno... ¿ya ven como sí me sublevé?

- Creo que lo más chistoso del asunto era verme subir a la plataforma de la lancha... se supone que uno debe impulsarse con sus aletas, en el aire dar vuelta y quedar sentado, pero o yo no puedo o me da flojera tanto impulso, así que yo subía como ballenita o foca de Atlantis... apoyándome en la panza!!!! Quizá deba intentar lo otro para no verme tan ridícula!!!

- En mi última inmersión, el otro amigui Luis, me hizo el favor de prestarme su guante para poder agarrar animales (quien me conoce sabe que eso es mi hit y no porque quiera destruir el ecosistema, sino porque me encanta el contacto con los seres vivos), así que en algún momento me pasaron un pez globo que a mi me parecía lo más hermoso, tierno y maravilloso del mundo, hasta que se infló haciendo honor a su nombre y pues sus espinitas si me empezaron a picar, sin embargo, lo más chistoso del asunto es que de repente el que yo estimaba que era un animal inocente, ¡me mordió!, sí, tal como se escucha, una parte de mi dedo índice que afortunadamente estaba protegido por el guante estaba en su boca... definitivamente debo ser más precavida ¿cierto?

- En todas mis inmersiones intenté conservar los fósiles de caracoles que el buen Johnny me hacía favor de recoger a solicitud de mi parte (eso porque mi nuevo hogar tiene que tener motivos marinos). ¿Que creen que pasó con esos fósiles? Pues el primero de ellos lo destruí y tuve a bien meter los restos -muy inteligentemente según yo- en las bolsas del chaleco. ¡Tremendo error! una vez arriba de la lancha me hicieron ver que esos restos pueden romper el chaleco y luego ¿como va uno a flotar? El segundo creo que duró medio minuto en mi mano pues por estar jugando con él también lo rompí. La historia del tercer fósil es la más duradera, me lo dieron y casi logro sacarlo a flote, pero entre que hay que sacarle el aire al chaleco para subir, checar el manómetro y compensar pues... en un momento lo apreté y también lo deshice . Afortunadamente Johnny logró salvar una para mí, así que ¡mil gracias por ello!

LOS "BEMOLES"

Antes de escribir sobre esto, quiero darle las gracias a Adi por soplarse mis traumas y estar al pendiente cuando le mandaba un mensaje o le marcaba al celular. De verdad y una vez más, me demostró que es una excelente amiga que estuvo conmigo en los tragos amargos, aconsejándome y transmitiéndome paz y muuuuuuuucha paciencia. Te quiero mucho nena.
Pues bien, respecto a la parte no tan linda de esta aventura, nada más quisiera decir que algunas personas deben cuidar su lengua porque en ocasiones ésta puede lastimar. Eso lo digo porque durante el viaje escuche algunos comentarios sobre mi persona que evidentemente me demostraron que quien los hizo se confundió ¡y de que manera! (¿ya ven lo que pasa cuando uno es buena onda?). El caso es que aprovecho para decirles a todos los que lleguen a esta parte del presente blog (comprendo que es largo y que seguro algunos se dormirán a la mitad), que si tienen algo que decirle a alguien díganselo directamente y eviten buscar problemas enterándolos a través de terceros. No voy a dedicar mucho a esto, pero por si algún día esa persona cuya lengua corrió más rápido que su cerebro lee este blog, puedo aclararle que no, no tengo 25 años sino 28, así que no soy tan escuincla... no pierdo la razón con tres tequilas, ni me enojo ni entristezco, simplemente si estoy cansada, estoy cansada y ¡ya!, no hay más que hacer... ah! tampoco estoy "traumada" porque me botó mi ex, nadie me hace "el favor" de salir conmigo porque no lo necesito, y no quiero estar con cualquier persona que se me pone enfrente, precisamente porque valgo muchísimo y si estoy sola es porque así lo quiero ahora y no se me ha aparecido en el camino esa persona valiosa con la que quisiera estar... son sólo algunos datos... digo, por si alguna vez la lengua se le vuelve a alocar...

CONCLUSIONES

De verdad que quien no ha probado el buceo debe atreverse... es una experiencia única, llena de emociones nuevas y que cada vez te garantiza una experiencia diferente pues en cada ocasión el mar se comportará distinto, la vida marina será otra... En serio que no pasa nada si uno sabe hacer las cosas, no teman por los oídos porque no se revienta el tímpano ni nada por el estilo -digo, para eso se compensa-, tampoco tragaran agua -por algo llevan el regulador- y con una buena instrucción de verdad podrán disfrutarlo... una vez más se comprueba mi teoría: tomé el riesgo y gané!!! Así que ¡anímense!