22 de marzo de 2009

Y los dos botes se alejaron...


Sucedió... el martes discutí con RMM porque me sentía como toda amante seguro debe sentirse... sola y abandonada, deprimida y frustrada. No, no podía decirle que lo mejor era que nos separaramos, mi corazón latía super fuerte y no podía parar de llorar. Me sentía confundida y sí... me molesta decirlo, pero la verdad ya me había clavado y era demasiado tarde para intentar evitarlo. Si es un capricho o no, la verdad no lo sé y seguro ya no lo sabré, pues el tiempo se encargará, supongo, de sanar todas las heridas.
El miércoles RMM vino a mi casa... yo seguía enojada, más conmigo mismo que con él, pero acabamos pasándola bien a secas, como siempre. Solamente que algo me dijo en mi interior que esta sería la última vez que nos veríamos. El se fue de la ciudad y aunque tampoco esté tan lejos, lo cierto es que el tiempo y la distancia hacen que la pasión y el cariño se esfumen.
Pensé que con esa despedida se iría toda mi angustia, toda mi depresión y todo ese sentimiento de frustración y soledad. Seré sincera, no, no ha sido así, y no... no la estoy pasando nada bien, la tristeza me invade aunque sé que esto es lo mejor.
Creo que si me preguntaran diría que para ser la amante se necesita muchísimo carácter y muchísima sangre fría, algo que, quizá afortunadamente, no tuve. Y lo peor es que los finales de estas historias son desastrosos, porque siempre será la amante la que salga perdiendo en el momento en que involucre sentimientos.
¿Porque lo hacemos? No lo sé... quizá miedo a estar solas, gusto extremo por la adrenalina... ¿porque lo hacen ellos? no... tampoco lo sé y creánme que les he preguntado a varios hombres porque lo hacen. La gran mayoría me argumentan que no se divorciarían por el costo económico y emocional que ello implica. Sin afán de juzgar, permítanme decirles señores que no les creo nada. Yo pienso que si uno no está a gusto donde está, debe tener el valor de moverse o hacer hasta lo imposible por cambiar las cosas... si no pueden, perdónenme, son unos cobardes.
A estas personas también les he preguntado si son felices. Al mismo RMM se lo pregunté y me dijo algo así como "sí, si soy feliz, bueno, emocionalmente tengo algunos problemas que arreglar pero sí si soy feliz", misma respuesta que he recibido también la mayoría de las veces.
No entiendo, de verdad que no entiendo. Evidentemente no niego mi responsabilidad porque yo me metí donde sabía que estaba prohibido, tampoco es que yo quiera que RMM se divorcie o algo así. Como comenté en mi blog anterior, ni siquiera me gustaría que viviera conmigo. Simplemente estoy molesta conmigo misma por haber permitido que mis sentimientos se mezclaran y ahora me la pase llorando por alguien que no tiene el valor de tomar las riendas de su vida, ni el valor de arreglar su matrimonio de sí... 22 años.
Creo que a cualquier persona que me preguntara si debe o no hacerlo le diría lo siguiente: no lo niego, se viven momentos inolvidables y únicos. En algún punto te hacen sentir especial y hasta amada. Evidentemente tantas atenciones pueden dar lugar a que uno se enamore. Hasta que llega el día en que uno se da cuenta que no va hacia ningún lado, que ser la segunda no es tan divertido y que somos temporales, tanto como un juguete al que en algún momento se le pierde el interés. Llega el día en que uno se percata que fue el instrumento y el medio para que el hombre se diera cuenta de que quiere salvar su relación, de que tanto tiempo con su mujer no lo va a echar a la basura y de que ama a su familia.
Quien sea capaz de vivir con todo eso, adelante. Mis más sinceras felicitaciones. Yo no pude y como en todos estos finales, salí lastimada y herida, sintiéndome meramente utilizada.
Estoy convencida de que esto era algo que tenía que vivir para darme cuenta que soy una mujer valiosa que necesita tiempo completo y una pareja, quizá no convencional, pero sí pareja en todo el sentido de la palabra.
Así que bueno, como bien dijo RMM el día que se fue... "siento como si estuviéramos en medio de un lago, cada quien en un bote... y estos botes que estaban ligados de repente se alejan...". Sí... aunque ahora me duela, creo que cada bote debe tomar su propio rumbo.

0 comentarios: