Pues sí... RMM reapareció con comentarios que no venían al caso y que nada más confirmaron que hablar con él es igual a hablar con la pared porque no me ponen nadita de atención. El problema es que me está costando mucho trabajo mandarlo por un tubo como a mí me gustaría, aunque bueno... creo que ya no estoy tan lejos (suena patético ¿verdad?).
El caso es que hoy que contactamos virtualmente, como siempre acostumbramos, (lo sé... suena aún más patético ¿cierto?), yo estaba furiosa. Furiosa porque no me pone atención y porque dispone de mi tiempo. Furiosa con él y conmigo misma por ser tan condecendiente (por no decir idiota).
Me enfurecí más cuando me preguntó que si ya tenía novio, y me puse peor (sí, de plano muy malita de mis nervios), cuando tuvo a bien decir que estaba celoso de un "alguien" (inexistente por cierto) que él "sentía" que se había aparecido en mi vida. Caramba! así o más difuso y confuso?
Yo me porté fría e irónica. Le dije que mi cabeza me decía que con él no tenía futuro y que dejara de jugar con fuego porque la única lastimada iba a ser yo. Le dije que mi corazón me decía que lo quería, pero que la cabeza estaba ganando terreno. Le comenté que yo valía mucho como para perder mi tiempo así... me preguntó que me decían mis amigas respecto a nuestra relación y bueno... tuve que decirle la verdad, y la verdad es que RMM es detestado por mi entorno. Quizá nunca debí comentarle eso porque se apresuró a decirme algo así como "Bueno, que es lo que quieren? que me divorcie y me vaya a vivir contigo?" Caramba!! duro y a la cabeza...
El asunto es que cuando me dijo eso me quedé en shock... y es que... la verdad es que no quiero eso!!! Divorciarse me queda claro que no es mi problema, porque estoy convencida de que si èl me buscó es porque esto era lo único que le faltaba para que su matrimonio se acabara de joder. Pero eso de vivir conmigo me dejó fría... y es que la verdad no me imagino viviendo con RMM, y cuando he llegado a imaginármelo me doy cuenta que en realidad tampoco quiero vivir con él, no quisiera que viniera a invadir mi espacio.
Todo lo anterior me hace pensar que entonces, lo que siento por RMM no es amor... es un capricho de niña tonta, porque tampoco es que sea un juguete que a fuerza quiero hacer mío, y sin embargo, eso es lo que parece. Un capricho, una meta, un reto que a ambos nos está consumiendo.
Insisto... ignoro lo que va a pasar... sólo le pido a Dios fuerzas para no flaquear!!
El caso es que hoy que contactamos virtualmente, como siempre acostumbramos, (lo sé... suena aún más patético ¿cierto?), yo estaba furiosa. Furiosa porque no me pone atención y porque dispone de mi tiempo. Furiosa con él y conmigo misma por ser tan condecendiente (por no decir idiota).
Me enfurecí más cuando me preguntó que si ya tenía novio, y me puse peor (sí, de plano muy malita de mis nervios), cuando tuvo a bien decir que estaba celoso de un "alguien" (inexistente por cierto) que él "sentía" que se había aparecido en mi vida. Caramba! así o más difuso y confuso?
Yo me porté fría e irónica. Le dije que mi cabeza me decía que con él no tenía futuro y que dejara de jugar con fuego porque la única lastimada iba a ser yo. Le dije que mi corazón me decía que lo quería, pero que la cabeza estaba ganando terreno. Le comenté que yo valía mucho como para perder mi tiempo así... me preguntó que me decían mis amigas respecto a nuestra relación y bueno... tuve que decirle la verdad, y la verdad es que RMM es detestado por mi entorno. Quizá nunca debí comentarle eso porque se apresuró a decirme algo así como "Bueno, que es lo que quieren? que me divorcie y me vaya a vivir contigo?" Caramba!! duro y a la cabeza...
El asunto es que cuando me dijo eso me quedé en shock... y es que... la verdad es que no quiero eso!!! Divorciarse me queda claro que no es mi problema, porque estoy convencida de que si èl me buscó es porque esto era lo único que le faltaba para que su matrimonio se acabara de joder. Pero eso de vivir conmigo me dejó fría... y es que la verdad no me imagino viviendo con RMM, y cuando he llegado a imaginármelo me doy cuenta que en realidad tampoco quiero vivir con él, no quisiera que viniera a invadir mi espacio.
Todo lo anterior me hace pensar que entonces, lo que siento por RMM no es amor... es un capricho de niña tonta, porque tampoco es que sea un juguete que a fuerza quiero hacer mío, y sin embargo, eso es lo que parece. Un capricho, una meta, un reto que a ambos nos está consumiendo.
Insisto... ignoro lo que va a pasar... sólo le pido a Dios fuerzas para no flaquear!!
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1 comentarios:
Gina! primero q nada me fascina la manera en la q escribes! en segundo lugar ps q te puedo decir? simplemente q t quiero mucho y q no importa lo q hagas, io siempre estarè a tu lado para apoyarte y animarte a seguir adelante....
Animo Gina!
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